Nació en Liu-chu (Kuangsi) en 773 y murió en 819 d. de C. Vivió durante el período menos brillante de la dinastía T’ang (618- 906). Fue secretario de Estado del departamento de ritos; sin embargo, no alcanzó éxito en la agitada vida política de la capital, y, así, en 815 viose relegado al Kuangsi como gobernador de su ciudad natal, donde permaneció hasta su muerte. Es uno de los poetas más ilustres de la dinastía mencionada. Sus ensayos, reunidos bajo el título Liu Ho-Tung Chi (v.), le dieron una celebridad igual a la que alcanzó su amigo Han Yü (v.), de quien combatió la austeridad confuciana. Fue además un famoso calígrafo.
Junto a la tendencia a concepciones budistas y taoístas se da, en sus textos, un fondo de anárquico pesimismo que le induce a ver sometidas a la injusticia la naturaleza y el hombre; probablemente, los infortunios y desengaños debieron de ejercer notable influencia en sus ideas. En un ensayo en que defiende el budismo dice, refiriéndose a esta religión: «No admite rivalidades envidiosas en la obtención de cargos y poder. La mayoría de sus adeptos pretende únicamente vivir una existencia simple entregada a la contemplación entre el encanto de las colinas y los arroyos. Y así, cuando vuelvo mis ojos hacia la aridez y la mezquindad del siglo en su carrera cotidiana en pos de los sellos y flecos inherentes a las dignidades oficiales me pregunto si debería repudiar a los primeros [los budistas] y ocupar mi puesto entre los segundos [los confucianos]» (Giles).
M. Benedikter

