Autor dramático catalán. Nació en Sant Andreu de Palomar (suburbio obrero de Barcelona) el 7 de agosto de 1871, murió en Barcelona el 9 de octubre de 1928. Hizo sus primeros estudios en la ciudad de Lérida y sintióse atraído desde muy joven por el teatro y la escenografía. En la mencionada ciudad estrenó su primera comedia, y en 1893 empezaron a representarse obras suyas en Barcelona, donde más tarde dirigió el «Teatro Lírico», junto con el músico Enric Morera. El carácter social y humanitario de sus obras, desarrolladas casi siempre en ambientes modestos de gente trabajadora, a menudo víctima de unas leyes estrictamente burguesas, convirtió a I. en el «poeta de los humildes».
En el caso de nuestro autor resulta ocioso hablar de influencias. Su teatro, que no carece a veces de habilidad constructiva y de un diálogo vivo, captado en el mismo pueblo, es ingenuo y primario, y hoy ha pasado a ser un recuerdo. Las tesis de I. responden efectivamente a un estado social y a necesidades sentidas por una mayoría, pero no poseen la elaboración indispensable a toda obra de arte. A I. le faltaba formación literaria e ideológica para digerir y transformar las influencias de Ibsen y de Maeterlinck y crear un teatro social trascendente. Cuando murió era oficial del Archivo histórico de Barcelona. Su entierro constituyó una gran manifestación de las clases humildes de la ciudad. Nuestro autor alcanzó éxitos resonantes con obras como El corazón del pueblo (v.), Las urracas (v.), Los ancianos (v.), Fuego nuevo (v.), Los emigrantes (v.).

