KarI Ferdinand Gutzkow

Nació el 17 de marzo de 1811 en Berlín y murió el 16 de di­ciembre de 1878 en Sachsenhausen. Hijo de un modesto funcionario real, estudió Teología y Filosofía, y siguió como maestros singularmente a Schleiermacher y Hegel. Preparóse para la carrera de pastor; pero, mientras tanto, empezó a escribir y la Revolución francesa de 1830 le orientó hacia el periodismo. Llamado a Stuttgart por el crítico Wolfgang Menzel como redactor de Litteraturblatt, se enemistó con la familia y la novia y abandonó la Teología. Graduóse en Filosofía en Jena, y luego continuó el estudio de esta materia en Heidelberg y Munich. En 1835 apareció su novela Wally la escéptica (v.), que fue prohibida por la censura; conoció entonces un período casi de proscripción, y sólo permanecióle fiel una muchacha de Francfort, con la que más tarde contrajo matrimonio.

Fue acogido por el editor Campe, de Hamburgo, quien im­primía los textos de Heine y Borne, y llegó a ser el escritor más notable del movimiento denominado «Joven Alemania». Dedicóse activamente al periodismo, siquiera los di­versos gobiernos alemanes rivalizaran en la supresión de sus periódicos; cultivó tam­bién, al mismo tiempo, otros géneros lite­rarios, y compuso obras ideológicas revela­doras de la influencia de Hegel y de los reformadores sociales. De 1840 a 1842 residió en la capital francesa, donde escribió las ardientes Cartas de París [Briefe aus Paris]. Luego vivió en Francfort, y en esta ciudad compuso las comedias Coleta y espada (v.) y El prototipo de Tartufo (v.), y la tragedia Uriel Acosta (v.), considerada como su obra maestra. Al estallar la revolución de 1848 se hallaba en Berlín, y empezó a dirigir inflamados discursos al pueblo; sin embargo, la muerte de su mujer, de la cual había tenido tres hijos, le alejó de la actividad política. A fines de 1849 se casó con una prima de su fallecida esposa, y trasladóse con ella a Dresde, donde vivió hasta 1861; estos años fueron, posiblemente, el único período sereno de su existencia.

Marchó lue­go a Weimar, llamado a desempeñar el cargo de secretario general de la Funda­ción Schiller; no obstante, las dificultades del ambiente le llevaron a situaciones per­sonales de las que intentó librarse en 1865 con el suicidio. Tras una breve permanencia en una clínica de psiquiatría, se estableció en Sachsenhausen. En 1873-74 estuvo en Italia por motivos de salud. Murió asfixiado en un principio de incendio, y luego de haber tomado una fuerte dosis de un som­nífero. Aun cuando espíritu crítico y escéptico, sintióse «misionero de la libertad y de la fe». Su temperamento fue una verdadera mescolanza de características opuestas; y así, apareció mefistofélico y sentimental, y ya extremadamente activo o bien incli­nado a la soledad. En G. acechó siempre, bajo el artista, el polemista o el reformador. Escribió mucho; pero muy poco puede apro­vecharse hoy de sus páginas, con demasiada frecuencia improvisadas y descuidadas.

V. M. Villa