Juan Pablo Forner

Nació en Mérida (Ba­dajoz) el 23 de febrero de 1756 y murió en Madrid el 17 de marzo de 1797. Realizó los primeros estudios con un tío suyo poseedor de una considerable cultura filosófica y mé­dica; luego cursó las enseñanzas secunda­ria y superior (Filosofía y Derecho) en Salamanca.

Todavía estudiante (1782), reve­lóse con una Sátira contra los abusos intro­ducidos en la poesía castellana, resuelta intervención, contra el teatro nacional del Siglo de Oro, en la dura polémica entre los defensores y los adversarios de aquella es­cena; la obra en cuestión fue premiada por la Real Academia. En 1783 era miembro del Colegio de Abogados de Madrid y ejercía, al mismo tiempo, actividades administrati­vas en la noble familia de los Altamira.

En 1790 fue nombrado fiscal de la Audiencia de Sevilla y en 1796 pasó a desempeñar el mismo cargo en el Consejo de Castilla. In­gresado en la Academia de Jurisprudencia, fue elegido presidente de la entidad en 1797; pero murió antes de ocupar tal puesto.

Junto a su ininterrumpido progreso en la actividad pública, aparece otro elemento fundamen­tal en la vida de Forner: la también conti­nuada sucesión de sus violentísimas polé­micas, no siempre lógicas, en defensa de la tradición y la dignidad nacionales ante las innovaciones; en tal aspecto son célebres la dirigida contra Iriarte (El asno erudito, 1782), la Oradón apologética por la España y su mérito literario (1786, v.) en apoyo al Discurso leído por Denina en la Academia de Ciencias de Berlín, precisamente como defensa de España frente a los arbitrarios juicios de los enciclopedistas franceses, y las Exequias de la lengua castellana (1844, v.), la obra más importante de nuestro autor. Resulta notable también el Discurso sobre el modo de escribir y mejorar la Historia de España (1816, v.).