Josip Kozarac

Nació el 18 de marzo de 1848 en Vinkovci, donde murió el 28 de agosto de 1906. Fue uno de los narradores croatas realistas más eficaces. Empezó a dedicarse a la literatura ya durante la segunda enseñanza, en su población natal. De 1876 a 1879 estudió ciencias forestales en la «Hochschule für Bodenkultur» de Viena, y en el curso de este período compuso tres comedias. El tea­tro, como la lírica, no era, sin embargo, el género más adecuado para su temperamento de agudo pero no ágil observador. Su misma profesión de técnico forestal hubo de serle posteriormente el mejor guía en el descubri­miento de la verdadera naturaleza de su talento. Durante seis años Kozarac ejerció tal carrera en distintos lugares, y ello diole ocasión de conocer de cerca la población croata y sus problemas individuales, colec­tivos, espirituales y económicos. De esta experiencia directa nacieron muchos y va­liosos cuentos (Biser-Katu y otros) que alcanzaron una gran popularidad.

Durante el decenio 1885-95, terminados los años de peregrinación, Kozarac actuó como administrador forestal fijo en Eslovaquia, en la localidad de Lipovljani. Además de otros diversos cuentos de ambiente local, cada vez más complejos, escribió su primera novela, Ca­pitales muertos (v.), a la que siguió muy pronto la segunda, Entre la luz y las tinie­blas (1891), completada a su vez por la continuación ideal de aquélla: Capitales vivos. En 1895 nuestro autor fue nombrado superintendente de su propia ciudad. Allí pasó los últimos años de su vida, entregado especialmente al cultivo del género literario que le era más asequible: el cuento.

R. Picchio