Joseph-Pétrus Borel

Seudónimo de Jo­seph d’Hauterive, que n. en Lyon el 30 de junio de 1809 y murió cerca de Mostaganem el 14 de julio de 1859.

Llegado a París para estudiar arquitectura, pasó muy pronto al movimiento romántico, del cual aceptó las doctrinas más avanzadas con una truculen­cia antiburguesa que le llevó a escoger los argumentos más horripilantes y a adoptar el seudónimo «Pétrus le Lycantrope».

En 1832 publicó un volumen de poesías, Rapsodias (v.), y luego Champavert (v.), con­junto de narraciones en las que la violen­cia, la truculencia y ciertas extravagancias macabras ocupan un lugar mucho más am­plio que el reservado a la verdadera inmo­ralidad. Las mismas rarezas se encuentran, aún más acentuadas, en la novela titulada Madame Putiphar; el libro, empero, fue mal acogido por la crítica, y, tras aquel breve instante de notoriedad debido sobre todo a su actitud, Borel hubo de luchar durante lar­gos años contra la miseria en «una oscura actividad de traductor y colaborador anó­nimo.

En 1846 aceptó un puesto de inspec­tor en Mostaganem (Argelia); pero sus crí­ticas a los brutales procedimientos emplea­dos por la burocracia francesa contra los indígenas le valieron la destitución. Murió allí mismo poco después, en la más negra miseria y olvidado por completo.

Reciente­mente su nombre ha conocido una especie de vuelta a la celebridad, y sus obras han sido impresas de nuevo, a causa de la mis­ma corriente (desviación del existencialismo surrealista) que trata de reivindicar la producción del marqués de Sade.

M. Bonfantini