Nació en Albens (Saboya) el 19 de junio de 1767, murió en Passy (París) el 30 de septiembre de 1839. Típica figura de literato y periodista. Terminados los estudios en un colegio de religiosos en 1786, y después de haber sido dependiente de una librería, quedó envuelto en los episodios de la Revolución y del período napoleónico. Comenzó su carrera de periodista colaborando al principio en dos órganos de los «feuillants» (partidarios de la monarquía constitucional) : Gazette universelle y Postillon de guerre. Cerrado el club de los «feuillants» en 1792, pasó a colaborar en el monárquico Courrier républicain, y entró en fin en la redacción del Quotidienne, también monárquico.
Fue seguidor de La Fayette, y cuando éste huyó ante los avances cada vez más radicales de la Revolución, fue detenido y logró salvarse de la condena a muerte sólo con la fuga (27 de octubre de 1795). Vuelto a París, obtenida la revocación de la condena, y, de nuevo en la dirección del Quotidienne, fue condenado el 4 de septiembre de 1797 a deportación a la Guayana, pero huyó y se refugió en el Ain; de allí pudo otra vez, después de 18 Brumario, volver a la capital francesa. Hasta entonces, M. se había mostrado firmemente monárquico; pero una primera debilidad se manifestó en él al escribir un elogio de Rousseau (Ermenonville, ou le tombeau de Jean-Jacques), considerado casi como el padre de la Revolución. Sin embargo, en 1799 y en 1800, dos opúsculos contra Bonaparte: Adieux à Bonaparte y Derniers adieux à Bonaparte provocaron un nuevo arresto.
Al salir de la prisión, se dedicó M. a los estudios históricos, iniciando una Histoire de l’Empire de Mysore sous Hider-Aly et Tipoo-Saëb. Fundó con su hermano y con Giguet una casa editorial, que imprimió, en 1806, una Biographie moderne ou dictionnaire des hommes qui se sont faits un nom en Europe depuis 1789. Dos años después comenzó a -publicar la Historia de las Cruzadas (v.). Entretanto pensaba en una aproximación a Napoleón y celebraba su matrimonio con María Luisa con un Fragment d’un treizième livre de l’«Eneide» (1810), y al año siguiente publicaba las Stances sur la maissan- ce du Roi de Rome. En 1811 dio comienzo, con su hermano, a la Biografía universal (v.) y en 1813 fue nombrado por Napoleón académico de Francia. A la caída del emperador, volvió a sus sentimientos monárquicos y bajo la Restauración fue censor real; durante los Cien Días se comportó de un modo ambiguo, y después de Waterloo publicó la Histoire des quinze semaines ou le dernier règne de Bonaparte (1815). Elegido diputado por el Ain reanudó el Quotidienne manteniéndolo en un tono de neta oposición a los ministerios Decazes y Villéle, pero siempre lealmente monárquico.
En 1817 reanudó también la publicación de la Histoire des Croisades (III vol.) y en 1822 aparecieron los tomos IV y V de la Bibliothèque des Croisades, vastísima bibliografía razonada de la materia. En 1830 partió para Tierra Santa (escribiría siete volúmenes de Lettres de l’Orient) sin imaginarse que durante su ausencia caería la monarquía de derecho divino, sustituida por la monarquía burguesa de Luis Felipe. En los últimos años, triste y consolado por escasas amistades, atendió a la publicación de la Nouvelle collection des mémoires pour servir à la histoire de France (1836). Carlos Alberto le ofreció hospitalidad en su reino, pero él prefirió volver a París para morir allí.
F. Catalano

