Francisco de Moraes Cabral

Nació qui­zá en Lisboa a finales del siglo XV, murió en Évora en 1572. Hijo del jefe de la tesorería del reino, gozó de la protección del rey don Juan III y de la íntima amistad de don Francisco de Noronha, conde de Linhares. Éste, nombrado en 1540 embajador en Fran­cia, llevó consigo como secretario particular a Moraes Cabral, el cual permaneció en la Corte parisiense durante tres años y conoció allí a Claude Blosset de Torcy, damisela de ho­nor de la reina doña Eleonora, enamorán­dose de un modo loco y desdichado de la muchacha, mucho más joven que él. Vuelto a su patria refirió sus penas amorosas, aho­ra adormecidas, en la obra Disculpa de unos amores suyos que tuvo en París con la señorita Torcy, que fue publicada con tres Diálogos en 1624.

Casi a los cincuenta años contrajo matrimonio con Bárbara Madeira. En 1546, también con Francisco de Noronha, volvió a París por poco tiempo para presen­tar las condolencias de Juan III a Enrique II con motivo de la muerte de Francisco I. Sabemos que en 1550 estaba en Lisboa, porque dejó descrito un torneo celebrado el 5 de agosto de aquel año en Xabregas. El mismo año, don Antonio de Noronha, el padre del conde de Linhares, le asignó una pensión de 12.000 reales anuales. Don Juan III le dio quizá el cargo de tesorero de la casa real y ciertamente la encomienda de la Orden de Cristo y la facultad de agre­gar a su propio apellido el del protagonista de su poema, Palmerín. En sus últimos años vivía en Évora, donde fue muerto violen­tamente junto a la puerta del Rossio, por motivos ignorados. Su nombre ha quedado unido a la fama del poema caballeresco Palmerín de Inglaterra (v.), publicado en Évora por Andrés de Burgos en 1567, es decir, veinte años después de la traducción española del mismo, debida a Luis Hurtado y creída durante mucho tiempo como obra original de éste.

L. Panarese