John Fletcher

Nació en Rye (Sussex) en 1579 y murió de peste en St. Saviour’s ( Southwark), en 1625. Hijo de un sacerdote anglicano que llegó luego a obispo de Bristol y Londres, estudió en Cambridge y gozó del favor de la reina hasta 1596, época en la que su padre cayó en desgracia a causa de un segundo matrimonio.

Huérfano y casi pobre, Fletcher se dedicó al teatro y compuso de 1606 a 1616 para las compañías infantiles, y a partir de este último año para las de los King’s Men. Parece haber destinado al prin­cipio su labor al empresario Henslowe; sin embargo, ninguna obra conservamos de este período. En una fecha incierta entre 1602 y 1607 trabó profunda amistad con Beaumont, pues ambos habitaron en la misma casa y escribieron en colaboración un nú­mero de obras no determinado con exac­titud y en las que se hace muy difícil pre­cisar los límites de la labor de cada cual.

La crítica señaló, finalmente, once, las me­jores de las cuales son El enemigo de las mujeres, El caballero del almirez ardiente (v.), Rey y no rey (v.), La tragedia de la doncella (v.), Philaster o El amor herido (v.) y, posiblemente, Thierry y Theodoret (v.); en ellas, Beaumont aparece poeta de mayor calidad y más intensamente dra­mático, y Fletcher brillante, animado y singular­mente inclinado a complacer los fáciles gus­tos del público.

Tras la muerte de su amigo, escribió solo no menos, de diecisiete obras, según parece (v. La pastora fiel, variación de El pastor fiel, de Guarini; El súbdito leal, Válentiniano, La caza de la oca silvestre). En los postreros años de su vida colaboró con Rowley, Ben Jonson quizá, Massinger (con el cual compuso, entre otros textos, El cura español, v., y El bosque de los mendigos, v.) y, probablemente, Shakespeare (Enrique VIII, v.; The two Kinsmen, The history of Cardenio, hoy perdida); este últi­mo refleja la moda del drama español, a la que Fletcher contribuyó con La princesa de la isla [The Island Princess, 1619-22] y El pe­regrino [The Pilgrim, 1621], inspirado en El peregrino en su patria (v.) de Lope de Vega.

F. Mei