John Banks

Nacido en Londres, segura­mente en 1650, y m. en 1706 en la misma ciudad. Fue un dramaturgo de escaso valor. Situadas en el ardiente clima de la Restau­ración inglesa, ninguna de sus ocho obras trágicas alcanzó un elevado nivel literario.

No obstante, Los reyes rivales (1677) y La destrucción de Troya (1679) representaron plenamente el gusto contemporáneo por la tragedia heroica y los horrores de «grand Guignol» en ella contenidos.

Tal género trá­gico fue cultivado posteriormente de nue­vo por Banks en su obra Ciro el Grande (1696); las otras producciones, inspiradas singular­mente en verdaderas tragedias de la histo­ria inglesa, revelan, en cambio, tendencias de carácter sentimental y amoroso, que han inducido con frecuencia a la crítica a hablar de Banks como de un precursor de Nicholas Rowe.

El infeliz favorito o el conde de Essex (1682) y La virtud traicionada o Ana Bolena (1682), considerada en general la mejor de sus obras, alcanzaron entonces un considerable pero ficticio éxito.

En 1694 apareció La usurpadora inocente o la muer­te de lady Jane Gray, cuya representación, empero, prohibió la censura por inmoral; idéntica suerte había correspondido un de­cenio antes a La reina de la isla o María, reina de Escocia (v. María Estuardo), que el autor dio luego a la imprenta para de­mostrar lo absurdo de la prohibición.

La misma tragedia, revisada por Banks en 1704, apareció bajo el título Las reinas de Albión, y pudo ser representada sin contra­tiempo alguno.

R. Sanesi