Johannes von Müller

Nació en Schafaussen el 3 de enero de 1752 y murió en Kassel el 29 de mayo de 1809. Hijo de un pastor protestante, también él fue destinado a la Teología, y cuando aún no había cumplido los dieciocho años marchó a la Universi­dad de Gotinga, donde quedó atraído sin embargo por el estudio de la Historia bajo la dirección de un famoso maestro, Schloezer. Culto y brillante, era ya famoso a los veinte años: había comenzado a predicar, pero abandonó por completo la Teología para dedicarse a la Historiografía. Su ciu­dad natal le ofreció una cátedra de griego en el instituto, y en ella compuso su His­toria de los suizos [Geschichte der Schwei­zer, 1780], que más tarde refundió y am­plió en su obra maestra Historia de la Con­federación helvética (v.). Había enseñado, entretanto, en otras ciudades de Suiza y de Alemania, y en 1786 obtuvo el cargo de bibliotecario del elector de Maguncia.

Du­rante la Revolución francesa, cuando Ma­guncia fue ocupada por los franceses, acep­tó Müller una invitación de Viena, donde fue nombrado archivero y consejero de corte. Pero se encontraba a disgusto en Austria, sobre todo a causa de su religión protes­tante, de modo que en 1804 prefirió marchar a Berlín, donde fue nombrado historiador oficial, con el título de consejero secreto. Cuando Napoleón ocupó Alemania, después de la victoria de Viena, Müller quedó captado por la personalidad del emperador francés y pasó a su servicio, siendo criticado áspe­ramente por los patriotas alemanes; obtuvo cargos más honoríficos que efectivos de Je­rónimo Bonaparte, rey de Westfalia. Se mantuvo obstinadamente célibe. De su abun­dante obra historiográfica, cuya publicación en veinticuatro volúmenes fue iniciada por él mismo, y continuada después de su muer­te por su hermano, poco es lo que resiste a una crítica severa; pero la obra maestra antes citada obtuvo una gran resonancia y es considerada como la mejor obra historiográfica del siglo XVIII en lengua ale­mana.

V. M. Villa