Johann Georg Sulzer

Nació en Wintgerthur (Suiza) el 16 de octubre de 1720 y murió en Berlín el 27 de febrero de 1779. Formóse en Zurich en las escuelas de Bodmer y Breitinger, en los cuales inspiró la orientación preferentemente moral de su filosofía. En 1741 llegó a vicario de Argovia, donde pu­blicó su primer texto, Ensayo de conside­raciones morales sobre las obras de la natu­raleza [Versuch einiger moralischer Betrachtungen über die Werke der Natur]. En 1743 se trasladó a Magdeburgo, y trabó relacio­nes con Euler, Maupertuis y Gleim; en 1750, finalmente, luego de tres años pasados en el instituto de Joachimstal (1747-50) como profesor, fue llamado por Federico II a Ber­lín, donde ingresó en la Academia de Cien­cias y estableció en ella una sección filo­sófica.

Desde aquella ciudad ejerció sobre sus contemporáneos una influencia afín a la que llevara a cabo Diderot desde París; a causa de ello se le denominó el «Diderot del Norte». En 1752 publicó Noticias críticas del reino del saber [Kritische Nachrichten aus dem Reiche der Gelehrsamkeit], obra a la cual siguió, en 1762, Pensamientos sobre el origen de las ciencias y de las bellas artes [Gedanken über den Ursprung den Wissenschaften und schonen Künste] ; am­bas fueron completadas en 1771-74 por Teo­ría general de las bellas artes (v.), texto capital del autor, en el cual dio una estruc­tura lógica a su concepción artística. Según Sulzer, las artes mecánicas y las leyes provienen del intelecto; fuente común de la Belleza y la Bondad es el sentimiento moral.

Cree que el arte «embellece las cosas» o «idealiza la naturaleza», y le reconoce como fin el «perfeccionamiento moral». Más bien que a la tesis general, no obstante, el principal interés de la obra reside en el erudito con­junto de informaciones acerca de las diver­sas artes, lo que le da un aspecto y un carác­ter enciclopédico. Póstuma, en 1809, apareció la Autobiografía, producción de trascenden­cia para el conocimiento de la vida cultural germánica de la segunda mitad del s. XVIII.

I. Mészáros