Joan Ròis de Corella

Poeta y hu­manista catalán. Su identidad no ha podido ser fijada con certeza, por cuanto son más de uno los personajes del mismo nombre y apellidos que aparecen en documentos valencianos del siglo XV. La crítica sol­vente se inclina a identificarle con un ecle­siástico, maestro de Teología y notable ora­dor sagrado, que en el año 1489 predicó en la catedral de Valencia con motivo de unas indulgencias. Ròis de Corella fue un escritor múl­tiple: adaptador de fábulas ovidianas y de vidas de santos y traductor, poeta amoroso y religioso, autor de epístolas y centro de tertulias literarias en la Valencia de su tiempo.

En sus obras humanísticas en prosa se inspira en Ovidio, en las tragedias de Séneca y en los relatos mitológicos de Boc­caccio; aprovecha el argumento de los frag­mentos que escoge y lo expone con origi­nalidad (Debate de Telamón y Ulises, v.; el Plant dolorós de la reyna Écuba, Istória de Leander i Ero, v.; Jardín de amor, v.; Lamentación de Biblis, v. Istória de Jason I Medea, Parlament en casa de Berenguer Mercader, Cartas de Aquiles y Polixena, v.). Dentro de esta producción humanística de Ròis entran también el Triunfo de les dones, las dos Cartas a Yolant Durleda, las Epís­tolas cruzadas con el príncipe de Viana y una oración fúnebre: Sepultura de Francí Aguilar. La prosa de Ròis como hagiógrafo es más llana y clara, pero pierde el vigor expresivo de las fábulas (Istória de Josef, Istória de santa Magdalena, Vida de santa Anna y la traducción de los cuatro libros de la Vita Christi de Ludolfo de Sajonia, el Cartujano).

La producción poética de nuestro autor, sin duda la más importante que nos ha dejado, comprende obras amo­rosas y poesías religiosas. En el primer grupo figura la Tragedia de Caldesa (v.), influida probablemente por la Fiammetta de Boccaccio, en la que el poeta nos cuen­ta un episodio de la vida libidinosa de una dama, del cual es víctima el propio autor. A Caldesa y Debat ab Caldesa son dos cru­das y despiadadas invectivas contra la mis­ma dama, a quien el poeta atribuye per­fidia y lujuria sin paliativos. Otra serie de poesías más finas y menos personales está formada por Plant d’amor, Sotsmissió amo­rosa, Reqúesta d’amor, Sparca, Cor crudel y La sepultura, cuyo tema es el amor ho­nesto y constante. Conocemos también de Ròis de Corella diversas composiciones menores, de circunstancias. En el grupo de poesía religiosa encontramos una extensa compo­sición mariana, de notable inspiración: Vida de la Verge María, de la cual son extracto las Lahors de la Verge Maria.

Más valiosa resulta la Oració a la Santa Verge Maria, elegía mística a la Virgen en la muerte de Jesús; esta poesía mereció elogios de Menéndez Pelayo y Milá y Fontanals. Es tam­bién notable la versión de los salmos de David. La lírica de Ròis de Corella interesa por la variedad, originalidad y fuerza expre­siva de sus imágenes, que el poeta prodigó con una abundancia entre barroca y román­tica. En lo formal fue el primero en dar al endecasílabo catalán agilidad y fluencia, (v. Poesías).