Jean-Jacques-Élisée Reclus

Nació el 15 de marzo de 1830 en Sainte-Foy-la-Grande (Gironda) y murió el 4 de julio de 1905 en Thourout (Flandes occidental). Segundo de los doce hijos de un pastor protestante, estudió en el Colegio de los Hermanos Moravos de Neuwied, después en Montauban y en la Universidad de Berlín. Seguidor deci­dido de las ideas anarquistas durante la revolución de 1848, no las abandonó nunca, prefiriendo marchar dos veces al destierro. La primera vez, después del golpe de estado de Napoleón III (1851), viajó por las Islas Británicas y luego por los Estados Unidos y por Colombia, donde reunió amplio material, de investigación científica, publicado en Francia después de la amnistía de 1857. Su colaboración en muchas revistas le valió una modesta notoriedad, acrecentada por las primeras obras de divulgación: Historia de un riachuelo (.1876, v.), La tierra (1867- 1868, v.).

Combatió en la guerra franco- prusiana de 1870 y fue ferviente partidario de la Commune. Desterrado por segunda vez en 1872 después de la entrada en París de las tropas regulares del gobierno de Thiers, publicó en Suiza la Histoire d’une montagne (1872) y emprendió la redacción de los dieciocho volúmenes de la Nueva geo­grafía universal (1876-94, v.). Habiéndose trasladado a Bélgica, fue profesor en la Université Libre de Bruselas y, juntamente con su hermano Onésime, fundó un insti­tuto cartográfico. Cuando murió, hacía poco tiempo que había terminado L’homme et la terre. Sus obras de divulgación, sobre todo La tierra, gozaron de inmenso favor entre la clase obrera distinguida de los centros industriales españoles, especialmente en Ca­taluña. Reclus ha sido traducido a todas las lenguas.

S. Morando