Nació el 12 de junio de 1760 en París, donde murió el 24 de agosto de 1797. Hijo de un papelero, luego de una formación sumaria ingresó como empleado en una librería. Preparaba su primera obra, el atrevido texto Los amores del caballero de Faublas (1787- 1789, v.), cuando se le reunió en Nemours la inspiradora y modelo de la principal heroína, Mme. Cholet, resuelta a divorciarse de su esposo, joyero. Sin embargo, no se unió al escritor hasta 1793, después de haber publicado éste una segunda novela (Émilie de Varmont, 1791). Atraído por los progresos de la Revolución, se trasladó a París, donde redactó una publicación bisemanal mural propia, La Sentinelle (1792), hostil a la Montaña.
Diputado de la Convención, reveló nobleza de sentimientos y superficialidad de ideas, se manifestó deísta y republicano sincero y conmovióse en nombre de la justicia y la fraternidad. Comprometido con los girondinos por el gusto de lo novelesco, muy a pesar suyo, contribuyó a su caída con los duros ataques dirigidos contra Danton, Marat y Robespierre. Personalmente logró escapar, y fue llamado a la Convención el 18 ventoso del año III; asumió la presidencia de la Asamblea e ingresó en el Comité de Salud Pública. Aun cuando elegido miembro del Consejo de los Quinientos, quedó luego excluido por la suerte. Ninguna de estas actividades le procuró una situación acomodada; lo mismo cabe afirmar de su ingreso en el «Institut». Y así, ganábase la vida con una librería, que abrió en el Palais-Royal y trasladó más tarde al Hôtel de Sens. El Directorio, al que junto con Benjamin Constant (v.) apoyó, iba a nombrarle cónsul en Palermo cuando murió, asistido por Marie-Joseph Chénier.
S. Morando

