James Madison

Nació en Port Conway (Virginia) el 5 ó el 16 de marzo de 1750 ó 1751 y murió en Montpelier (Orange County, Virginia) el 28 de junio de 1836. Graduado en Princeton en 1771, estudió luego hebreo y Ética; sin embargo, sus predilecciones se orientaron hacia la Historia y la Política. En 1776 perteneció a la Convención de Vir­ginia, y entre 1780 y 1783 al Congreso Con­tinental; tomó minuciosos apuntes de los debates celebrados. Después, durante un período de retiro pasado en su propiedad de Montpelier, dedicóse al estudio de las Leyes. Miembro hasta 1786 de la Cámara de Delegados de Virginia, en ella, como en el Congreso, dedicó todos sus esfuerzos a la consecución de una legislación avanzada y liberal, y defendió vigorosamente la libertad de cultos. En 1787 volvió de nuevo al Con­greso, y este mismo año fue nombrado de­legado en la Convención constitucional de Filadelfia. Por aquel entonces había escrito ya Vicios del sistema político de los Esta­dos Unidos (v.), texto en el cual exami­naba la estructura y las deficiencias de las constituciones antiguas, criticaba, a la luz de éstas, el sistema representativo de la vo­luntad popular e intentaba fortalecer frente a los estados el Gobierno federal; y así, su ,obra fue una de las que más influyeron en el establecimiento de la Constitución norteamericana, por lo que mereció el nom­bre de «Father of the Constitution».

Cola­boró, junto con Hamilton y Jay, en los Federalist Papers (1788), puso de relieve el papel de un gobierno central en la armo­nización de las divergencias relacionadas con los intereses económicos y luchó en favor de la ratificación de la Constitución por parte de Virginia. Elegido miembro del nuevo Congreso, contribuyó a la formula­ción del «Bill of Rights», y criticó las dis­posiciones financieras de Hamilton y su ac­titud anglofila. En el campo de la política exterior norteamericana sus simpatías ten­dieron a Francia. En 1794 contrajo un feliz matrimonio con Dolly Payne Todd; luego, tras dos años más en el Congreso, retiróse a la vida privada para atender a la admi­nistración de su hacienda. En 1800 fue nom­brado por Thomas Jefferson secretario de Estado; ambos estaban de acuerdo acerca de los principios fundamentales de gobier­no. Elegido cuarto presidente de los Esta­dos Unidos, Madison tomó posesión del cargo el 4 de marzo de 1809, y lo desempeñó du­rante ocho años. Tras las negociaciones con Francia e Inglaterra para el cese de sus intervenciones contra la navegación neu­tral, creyó en la buena fe de las promesas de Napoleón, quien aseguraba no haber de interceptar las naves norteamericanas, y rompió las relaciones con la Gran Bretaña; ello contribuyó a la guerra de 1812, conflicto que tuvo otra de sus causas en el apoyo prestado por los ingleses a las guerrillas indias del Oeste.

Empezada la contienda, Madison eliminó de los departamentos guberna­mentales a los funcionarios ineptos y favoreció el ingreso de hombres de talento en el ejército; la guerra, siquiera mal dirigida e incluso perturbada por los federalistas de Nueva Inglaterra, concluyó, no obstan­te, con la victoria norteamericana. En 1817 entregó la presidencia a Monroe. Su últi­ma actividad política fue la participación en la Convención constitucional de Virginia, en 1829. Madison ayudó a Jefferson en la fundación de la Universidad de tal estado, interesóse en el problema de los negros y pasó tranquilamente los últimos años de su vida en el campo.

L. R. Lind