Jacopo Sannazaro

Nació el 28 de julio de 1455 ó 1456 en Nápoles, donde murió el 27 de abril de 1530. Durante su infancia vivió en mediocres condiciones económicas. Per­maneció fuera de la ciudad natal durante algún tiempo, y, vuelto a ella en 1475, en­contró allí el ambiente cultural más ade­cuado al desarrollo de sus tendencias, gra­cias al interés de los catalano-aragoneses por los estudios humanísticos. Y así, empezó a frecuentar las lecciones de Guiniano Maio y de los maestros de retórica y poética, y se relacionó con Pontano. Pronto destacó en la corte de los príncipes de Cataluña- Aragón por su habilidad en la preparación de los festejos. A este período se remontan sus primeras poesías en latín. En 1481 Al­fonso, duque de Calabria, admitióle a su servicio, es muy posible que por intervención de Pontano, en cuya academia Sannazaro había ingresado.

A la primera colección de Rimas (v.) en lengua vulgar hizo seguir Los ovi­llejos (v.), singulares composiciones en endecasílabos con rima central, escritas en torno a 1486. Arcadia (v.), obra a la cual se halla particularmente vinculada la fama de nuestro autor, parece haber sido com­puesta durante el período 1481-86; es la historia del amor ideal de Sannazaro hacia Carmosina dei Bonifacio, muchacha a la que amó durante su niñez; a tal tema mezcló el poeta elementos fantásticos y mitológicos. En 1492 hizo representar en Castel Capuano II trionfo della Fama, y el año siguiente recibió del soberano una villa. Cuando la alianza franco-española desposeyó del reino a Federico de Cataluña-Aragón en septiem­bre de 1501, siguió a su señor al destierro. Muerto éste, volvió a Italia en 1504; mientras tanto, en 1501, Bemardino de Vercelli había editado Arcadia sin el consentimien­to del autor, quien ampliara un tanto el texto primitivo.

En el retiro de su villa tra­bajó en las obras de Pontano, tras cuya muerte, ocurrida en 1503, dedicó una mayor actividad a la Academia y llegó a ser pre­sidente de la misma. Con las Piscatorias (v.), una de sus principales producciones en latín, integrada por cinco églogas, inició un nuevo género literario que en vez de ins­pirarse en la vida de los pastores, extrae sus temas de la de los pescadores. Hacia 1506, según parece, empezó a escribir El parto de la Virgen (v.), la. segunda de sus obras latinas más importantes, fruto de una mescolanza de recuerdos mitológicos y evangélicos. Alrededor de 1517 compuso Sau­ces (v.), y en 1518 ofreció una colección completa de sus poesías en latín. En 1526, al filial de una actividad prolongada a lo largo de veinte años, publicó De Partu Virginis en tres libros. En adelante Sannazaro yivió afligido por el espectáculo de la domina­ción española; pero confortado por los estu­dios y el tierno afecto de Cassandra Már­chese, repudiada en 1499 por el conde Scanderberg en favor de una Gonzaga; el poeta pasó los últimos años de su vida junto a esta mujer, a la que amó con pu­reza caballeresca.

De Sannazaro cabe mencionar, además, tres libros de Elegías (v.), que comprenden sus poesías juveniles en latín, y otros tantos de Epigramas (v.), expresión de sus polémicas con Poliziano, los Borgia y León X. La prosa y la poesía italianas de Sannazaro, llenas de todos los elementos cultura­les del Renacimiento, sellan, con su elegan­cia, su fluidez y su diáfana inspiración for­mal, la ya entonces alcanzada perfección del lenguaje vulgar. Tal es la significación de Arcadia en la historia de la cultura; en ella el tipo idiomático toscano se hace italiano en la poesía de arte y en la prosa narrativa. El poema en cuestión acoge, dis­pone y desarrolla todos los elementos y motivos pastorales precedentes esparcidos en numerosos escritores y poetas, por lo cual supone la forma final del proceso milenario de la inspiración bucólica.

G. Righi