Jacinto Grau

Autor dramático español. Nació en Barcelona en 1877, murió en Buenos Aires en 1958. Su primera obra fue una novela, Trasuntos (1893), favorablemente acogida por la crítica, pero muy pronto derivó hacia la literatura teatral, que era su verdadera vocación. Espíritu selecto e inquieto, su obra parte del modernismo para enlazarse luego con las fuentes tradicionales, que re­nueva con un sentido original y moderno, tanto en el contenido como en la técnica.

El teatro de G. es personalísimo, excepcional. Esto ha determinado la escasa atención que ha merecido en España, en unos tiempos en que el país vivía artísticamente con po­cas inquietudes. Los éxitos de G. se han pro­ducido en el extranjero, sobre todo en Bue­nos Aires y en París, donde triunfó, en el «Atelier», El señor de Pigmalión (1930, v.), una de sus obras más características. Otra de las causas de aquella desatención, acci­dental ésta, es la expresión casi nunca com­pletamente lograda de este teatro, lo que hace que mejore al ser traducido. Pero la hondura y originalidad del fondo compensan con creces aquel defecto. El conde Alarcos (1917, v.), sobre un tema del romancero, ofrece un cuadro impresionante por la fuer­za del conflicto en los choques pasionales. Conseja galante es una fina y poética farsa de espíritu modernista.

En Entre llamas (1915, v.) se da una tragedia cruda que des­agradó al público español. Don Juan de Carillana (1913, v.) y El burlador que no se burla (1930, v.) presentan la figura legendaria de Don Juan; en la primera, en una estilización modernista y como concesión a una moda, y en la segunda en forma muy original como fuerza primaria y eterna, sin romanticismos. Otras obras: El hijo pródigo (v.), El mismo daño (v.), etc. G. es sin duda la figura más substantiva y nueva del teatro español del primer cuarto de siglo.