Ivan Vassilievich Kireevski

Nació en Mos­cú el 22 de marzo de 1806 y murió en San Petersburgo el 11 de junio de 1856. Todavía niño, fue confiado al poeta Zukovski, quien le formó en un ardiente amor a la patria rusa. Iniciados los estudios superiores, junto con el poeta Venevitinov, el escritor Odoevski y el futuro teólogo Chomiakov se aproximó a los círculos culturales de ten­dencia liberal donde se divulgaba y discutía la filosofía idealista alemana. En 1832 fun­dó la revista El Europeo [Evropeec], que fue suprimida por la censura, y colaboró en el Moscovita. Luego, después de algunos años de silencio, influido por su esposa, mu­jer de gran religiosidad y notable inteligen­cia, y quizá también por su hermano Piotr, enamorado de las tradiciones populares de su tierra, inició una intensa vida religiosa y llegó a figurar, con Chomiakov, entre los fundadores del eslavofilismo.

Mantuvo rela­ciones de respetuoso afecto con el «starec» Filaretes de Novospass, y luego, fallecido éste, con Leónidas y singularmente con Ma­cario de Optina; en colaboración con este último publicó las obras de los Padres, que le ofrecieron los fundamentos de una filo­sofía religiosa basada en la doctrina de un conocimiento inmediato de lo real opuesto al razonamiento lógico. En el primer número de Russkaia Beseda, revista fundada por el grupo de los eslavófilos, empezó a exponer su pensamiento en el artículo Necesidad y posibilidad de nuevos principios en la filo­sofía; pero su muerte, más que la censura, interrumpió tal exposición. Kireevski intentó conciliar, como los restantes eslavófilos, la ortodoxia con los sistemas filosóficos de Hegel y Schelling; pero con un mayor conocimiento de la filosofía alemana, por una parte, y de la patrística, singularmente de Máximo el Confesor e Isaac de Nínive, por la otra. No dejó, empero, obras de gran envergadura. Sus artículos aparecieron re­unidos por vez primera en la edición de Moscú de 1861, y luego, en 1910, en los dos tomos de Gerschenzon.

D. Barsotti