Nació en 1672 y murió en Moldavia en 1745 ó 1746. Educado por su abuela, después de la muerte de sus padres, pronto conoció el destierro, refugiándose en Muntenia para sustraerse a la ocupación polaca. Vuelto a Moldavia cuatro años después, inicia como «vataf de aprozi» su carrera oficial bajo Antioco Voda. El punto culminante de su carrera lo alcanza bajo Demetrio Cantemir, con el que estaba emparentado por haber casado con su hermana. «Hetmán» (comandante) de las improvisadas fuerzas moldavas en la batalla de Stalinesti (conflicto ruso-turco, 1711), que terminó en un desastre, no vaciló en acompañar a su señor en el destierro.
Destierro tanto más amargo cuanto que aquél desahogó sobre los hombres que le habían seguido la contrariedad de su fracaso, obligándoles con su arbitrariedad a abandonarlo uno tras otro, ya instalándose en Rusia, ya regresando a sus tierras. También N. consiguió, dos años después, a pesar de la resistencia de su señor que había incluso intentado hacerlo sospechoso a Pedro el Grande, huir de la atmósfera, para él insoportable, del imperio ruso. Sin embargo, no regresó inmediatamente a su patria, donde temía la venganza de los turcos por su comportamiento en el conflicto ruso-turco, sino que se estableció en Polonia, donde esperó que se hiciera plena justicia y se le restituyeran las propiedades que le habían confiscado. Siete años después pudo poner el pie en su patria, enriquecido con amargas experiencias que confiaría a la prosa sentenciosa de la Crónica de Moldavia (v.).
R. Del Conté

