Henry George

Nació en Filadelfia el 2 de septiembre de 1839, murió en Nueva York el 29 de octubre de 1897. Recibió una ins­trucción bastante deficiente: a los catorce años empezó a trabajar, y fue mozo, em­pleado y más tarde marinero; su primer viaje, descrito en su diario, lo llevó hasta Australia y la India.

En 1858, vuelto a tie­rra, aprendió el oficio de tipógrafo, fundó con algunos amigos un diario que fracasó, y, a pesar de su pobreza, se casó en 1861. Con su mujer y sus cuatro hijos vivió en Sacramento (California), donde perdió en desdichadas empresas mineras los pocos dó­lares que tenía ahorrados, y en San Fran­cisco, donde trató de salir de la miseria con trabajos de todas clases. En 1866 entró en el Times de San Francisco, llegando a conseguir pronto el cargo de director. Con­vertido en decidido partidario de la liber­tad de comercio, publicó en 1868 el primero de sus artículos sobre temas económicos en el Overland Monthly, y en 1871 un ensayo, Nuestra tierra y la política de la tierra (Our land and land Policy), que constituyó la base de sus teorías económicas (conocidas más tarde con el nombre de teoría de las «tasas únicas»), según las cuales sólo debe­ría quedar sujeta a tasación la propiedad territorial.

Desde entonces y hasta su muer­te continuó ejerciendo el periodismo y des­empeñó también el cargo de inspector esta­tal de los contadores de gas en California, y se dedicó a defender sus teorías, comba­tiendo la desigual distribución de las rique­zas, especialmente con su célebre Progreso y miseria (v.), con otras (Problemas socia­les [Social Problems, 1883]), Protección del libre comercio [Protection of Free Trade, 1866] y con conferencias que le proporcio­naron mucha fama. Habiéndose trasladado a Nueva York en 1880 con el fin de propa­gar sus ideas, presentó su candidatura al cargo de alcalde, saliendo en segundo lu­gar. Siempre en apoyo de sus teorías, pu­blicó una réplica a la Encíclica de León XIII, criticó a Herbert Spencer y defendió a William Jenkins Bryan; de 1886 a 1892 pu­blicó el semanario Standard, y al mismo tiempo fundó un grupo de defensores de la reforma de la tierra, de la que más tarde nació la Single Taxi Asociación.

Sin asus­tarse por un ataque de afasia, continuó tra­bajando demasiado, y en 1897, tres días des­pués de las elecciones de alcalde de Nueva York a las que se volvía a presentar, mu­rió a consecuencia de un ataque de apo­plejía.

L. R. Lind