Henri Moissan

Nació en París el 28 de septiembre de 1852 y murió en la misma capi­tal el 20 de febrero de 1907. Se dedicó al principio a estudios biológicos y permane­ció largo tiempo en calidad de interno (1873-79) en el laboratorio de cultura del Museo de Historia Natural de París; en 1877 obtuvo la licenciatura en Ciencias, y en 1880 el doctorado. Pero, bien pronto, sus aficiones se encaminaron hacia la Química farmacéutica y en general a la Química or­gánica, consiguiendo en 1879 el título de farmacéutico de primera clase y en 1882 la «agrégation» en Farmacia. Ya su tesis de doctorado desarrollaba un tema de quí­mica (Sur les oxydes métalliques de la fa- mille du fer) y asimismo era dedicada a la química la tesis de la agregación (Sur la série du cyanogéne, París 1885).

En 1879 comenzó la enseñanza como profesor agre­gado y director de los laboratorios de la Escuela Superior de Farmacia de París (1879-93), así como, durante un año, en calidad de profesor de Física en el Insti­tuto Agrario (1879-80). A partir de 1886 ocupó la cátedra de Toxicología en la Es­cuela Superior de Farmacia. En 1887 obtuvo el premio Lacaze por sus investigaciones sobre el flúor, que fue el primero en aislar y liquidar (Recherches sur l’isolement du flúor, París, 1887); en el año 1891 fue elegido miembro de la Academia de Ciencias. Pero los estudios más importantes de Moissan fueron realizados después de 1892, año en que lo­gró inventar un homo de arco eléctrico que le permitió trabajar a elevadísimas tempe­raturas; de aquí una serie importantísima de investigaciones experimentales, las más interesantes de las cuales fueron las que le condujeron en 1893-94 a obtener artificial­mente pequeños fragmentos de diamante (v. Experimentos sobre la producción del diamante). El premio Nobel de Química, que se le otorgó en 1906, coronó toda una vida dedicada a la investigación científica.

G. Preti