Nació el 16 de agosto de 1795 en Zittau (Sajonia) y murió el 14 de diciembre de 1861 en Hannover. Llegado muy joven a Leipzig para estudiar jurisprudencia, viose atraído tan vivamente por la práctica del arte que abandonó el Derecho y se dedicó por completo a la actividad musical. Viajó durante algún tiempo en calidad de pianista, y en 1816 compuso su primera ópera, Der Kyffhauserberg. En Dresde, y bajo la dirección de Weber, fue representada otra obra suya de juventud, Heinrich IV und D’Aubigné (1820).
El favor de Weber, entonces director de la ópera de Dresde, valió, sin duda, a Marschner el nombramiento de segundo director del mencionado teatro. En 1826 dejó esta ciudad y establecióse en Leipzig, donde, dos años después, hacía representar El vampiro (v.), ópera a la cual siguió en 1829 Der Templer und die Jüdin, acogida, como la anterior, con vivo éxito. En 1831 Marschner fue llamado a dirigir la capilla cortesana de Hannover; allí permaneció hasta su muerte. A excepción de Hans Heiling (1833), que puede ser considerada su obra maestra, casi todas las óperas compuestas por nuestro autor durante este período han quedado relegadas al olvido.
V. Terenzio

