Haim Weizmann

Nació en Motol (Rusia) en 1875 y murió en Rehovoth (Israel) el 9 de noviembre de 1952 (21 Hshvan 5713). For­zado, como la mayoría de estudiantes he­breos, a la expatriación para poder seguir los estudios universitarios, frecuentó las Universidades de Berlín y Ginebra, y gra­duóse en Friburgo con una tesis acerca de las materias colorantes. Profesor universita­rio en Manchester entre 1904 y 1914, dirigió luego el laboratorio del Almirantazgo bri­tánico, donde llevó a cabo la síntesis de la acetona, descubrimiento de fundamental importancia en el curso de la primera Guerra Mundial. En el ámbito científico, que nun­ca desatendió, ni tan sólo en los momentos más dramáticos de su carrera política, Weizmann realizó interesantes estudios sobre la quími­ca de los colorantes, los explosivos, la bio­química, la bacteriología, etc.

Sionista ya en los años más duros, y activo portavoz de sus ideas entre los estudiantes, participó en todos los congresos del sionismo, salvo en el primero; sin embargo, hasta el quinto no empezó a destacar como miembro de la «fracción democrática», inclinada a la sínte­sis entre el «sionismo político» de Theodor Herzl y el «espiritual» de Ahad Haam (Asher Ginzberg). En 1917 consiguió del gobierno inglés la famosa «Declaración Balfour», pri­mer reconocimiento oficial del movimiento sionista y base de la ulterior actuación en Palestina. En 1921 fue nombrado presidente de la Organización Sionista Mundial, y en 1929 actuó como principal artífice de la Agencia Judía, organismo mixto integrado por elementos sionistas o no sionistas y des­tinado a facilitar la colonización de Pales­tina y la lucha política contra los árabes e ingleses. El 18 de mayo de 1948 era procla­mado primer presidente de la República de Israel, cargo que el año sucesivo ratificó el primer Parlamento del país y que Weizmann des­empeñó hasta su muerte. Su actividad en cuanto político aparece reflejada en sus discursos y en su autobiografía, Trial and Error.

R. Elia