Guilhem Montanhagol

Trovador provenzal. Nació probablemente en la región de Tolosa a principios del siglo XIII y murió des­pués de 1258, tal vez en Cataluña. Confron­tando las alusiones a la historia de su época de que están llenos sus poemas, con lo que sabemos de esta historia, podemos formarnos una vaga idea de algunas circunstancias de su vida. En 1232 escribió un sirventesio con­tra la Inquisición que hacía estragos en la región tolosana, y este poema revela un interés tan vivo por aquella región que todo inclina a creer que el poeta habitaba en ella. Poco tiempo después se trasladó a Ca­taluña y es seguro que estaba junto a Jaime I el Conquistador en la reconquista de Valencia (1238).

Parece que llegó a ser allí tan célebre como Peire Cardenal, favo­rito del rey. Guilhem Montanhagol regresó a Francia y vivió en la corte de Raimond VII de Tolosa, pero es imposible afirmar, como se ha hecho, que fue uno de sus principales consejeros. Cuan­do Raimond VII, después de reconciliarse con Ramón Berenguer de Provenza, se reunió con éste en Montpelier, Guilhem Montanhagol estaba en su séquito y fue en esta ciudad donde tuvo efecto, entre 1241 y 1245, su famoso partiment con Sordel de Goito (v.). Volvió a Cataluña en 1250 y vivió allí por lo menos hasta 1258; después de esta fecha las huellas del trovador se pierden. Guilhem Montanhagol vio el fin de la antigua casa de Tolosa, cuya caída coin­cide aproximadamente con el fin de la cultura provenzal; él mismo es uno de los últimos trovadores.

Se conservan catorce poemas (v. Canciones) de nuestro autor, todos notables por la claridad de la lengua, el justo sentido de las palabras y la origina­lidad del ritmo y las imágenes. Contraria­mente a la mayoría de sus predecesores, no buscó la notoriedad por medio de una ver­sificación complicada. Su concepto del amor, al que considera como una virtud religiosa, prenuncia la actitud característica del «stil novo».