Guglielmo Marconi

Nació en Bolonia el 25 de abril de 1874 y murió en Roma el 20 de julio de 1937. Estudió en su ciudad natal, así como en Florencia y Liorna, y demos­tró un vivo interés por las oscilaciones eléc­tricas y la propagación de las ondas que éstas producían. En 1892, al estudiar en Liorna los efectos oscilantes de la electri­cidad atmosférica y el medio adecuado para su revelación, realizó la toma de tierra. En 1895, en Pontecchio, empezó a poner en práctica la idea de un sistema de comuni­caciones a través del espacio, mediante el empleo de las ondas electromagnéticas, in­tuidas por Maxwell en 1879, confirmadas por Hertz en 1887 y hasta entonces redu­cidas al ámbito de los laboratorios.

En la propagación de aquéllas, Marconi descubrió como factor determinante, junto al campo de in­ducción, el de irradiación. Había compren­dido ya la importancia de la «tierra» y, luego de muchos experimentos, el 28 de marzo de 1895 estableció el circuito osci­lante abierto, o sea el sistema transmisor y receptor aire-tierra. Tal descubrimiento abrió una nueva era para la humanidad. Después de las primeras transmisiones rea­lizadas en Pontecchio a una distancia de tres kilómetros, Marconi marchó en 1896 a Ingla­terra, donde patentó su invento. En 1898 y 899 tuvieron lugar las dos primeras peti­ciones de salvamento marítimo según el nuevo sistema. El inventor prosiguió sus estudios sobre las ondas cortas y las trans­misiones en haz, que habían de llevar a fecundas aplicaciones, como, por ejemplo, el radar.

En 1927 Marconi contrajo matrimonio con la condesa Maria Cristina Bezzi Scali, de la cual tuvo una hija a la que dio el nombre de Electra. Recibió muchos premios y honores, tanto en su país como en otros. En 1909 obtuvo el Premio Nobel de Física, en 1929 le fue concedido el título de mar­qués y en 1930 viose nombrado presidente de la Academia de Italia, entidad que en 1941 reunió sus Escritos sobre la radio (v.).

R. Frediani