Gregorio Martínez Sierra

Drama­turgo español. Nació en Madrid en 1881, murió en 1947. Inició su carrera literaria con poesías algo preciosistas (Flores de escarcha, 1900) y algunas novelas (Tú eres la paz, 1907, v.), pero su principal significación es como autor dramático. Su obra sigue la línea de Benavente pero con una sobrecarga de sentimen­talismo dulzón y femenino, lo que tal vez se explica por la colaboración que le prestó su culta esposa María Lejárraga. Canción de Cuna (1911, v.), uno de sus grandes éxi­tos, es un cromo bonito, de un realismo con­vencional, que raya casi la cursilería. Esta obra y Los pastores alcanzaron éxito al representarse en Cambridge y Londres. Lirio entre espinas y El reino de Dios, obras más trabajadas y ambiciosas, se empalagan también de sensiblería.

El hondo problema que se plantea en El ama de casa es tratado sin pasar de la superficie; La sombra del padre es más vigorosa. Don Juan de España, nueva versión del tema del Tenorio, tiene aciertos de concepción y su realización es discreta. Compuso el libreto para las zarzue­las del compositor J. M. Usandizaga (1887- 1915), Las golondrinas (1913) y La llama (1918). Tradujo a Maeterlinck y algunas comedias de Santiago Rusiñol, con el que escribió Los sabios de Villatriste (v.). M. S. fue jefe, en 1931, de la sección española en los estudios de la Fox, en Hollywood, y pos­teriormente recorrió España e Hispano­américa como director artístico de la com­pañía de Catalina- Bárcena, actriz que con­tribuyó decisivamente al éxito de algunas de sus comedias, singularmente Canción de cuna.