Gregorio Gutiérrez González

Poeta colombiano n. en Ceja del Tambo, Antioquia, en 1826, murió en 1872. Versificador nota­ble y único de un post-romanticismo singu­lar, sin alcanzar en absoluto las cumbres del genio consigue sostener con dignidad un vuelo de altura. Se hizo abogado, tuvo amo­ríos de juventud, se enamoró, se casó con doña Julia Isaza, desempeñó una magistra­tura local y vivió su corta vida en lucha constante con la pobreza, sin perder el sentido del humor. Templó su alma lírica en la lectura de Víctor Hugo, Espronceda y Zorrilla, y se dedicó a cantar las emociones hogareñas y de la vida del campo; mientras Bécquer miraba a su alma con la intuición del genio, Gregorio Gutiérrez miraba el alma de su hogar y de los campos de su tierra con su inspira­ción sencilla y pura.

No pretendió salir de su tierra y cantó en lenguaje antioqueño a la mujer y al hogar, pero sobre todo al campo y al campesino; primero es Temilda la que inspira sus versos; después, Julia; luego se detiene ante la Naturaleza en Aures, para dedicarse en seguida de lleno a describirnos la lucha del hombre con la tierra para arrancarle el maíz (v. Memoria sobre el cultivo del maíz en Antioquia), en un poema virgiliano de tono menor, pletórico de emoción y colorido. Quizás se hayan hecho más ediciones de sus poesías que de las de ningún otro poeta colombiano, por lo menos en un determinado período, lo cual es índice de la popularidad del poeta, pese a la necesidad de que su lenguaje haya de ser interpretado por medio de notas, yaqué la abundancia de localismos hace su lectura difícil. La obsesión de la muerte que acompañó a Bécquer en su vida no estuvo ausente en el poeta colombiano.

J. Sapiña