Gottlob Ernst Schulze

(Llamado tam­bién Aenesidemus – Schulze). Nació el 23 de agosto de 1761 en Helldrungen (Turingia) y murió el 14 de enero de 1833 en Gotinga. Fue un filósofo solitario que vivió en la época de la aparición de los grandes sistemas idealistas. A ellos opuso una actitud constante­mente polémica apoyada por una doctrina escéptica; sin embargo, su crítica a Kant aportó notables aclaraciones a la problemá­tica de aquéllos. Terminados los estudios en Wittemberg, fue nombrado en 1786 diá­cono de la iglesia de la universidad local y profesor adjunto de la Facultad de Filo­sofía; dos años después obtuvo la cátedra en Helmstedt.

Sus primeras obras pertene­cen a la historia de la Filosofía; pero ya en su Compendio de ciencias filosóficas [Grundriss der philosophischen Wissenschaften], aparecido entre 1788 y 1790, pue­den vislumbrarse a grandes rasgos las tesis y los principios que posteriormente desa­rrollaría en su producción principal, que fue publicada anónima y sin indicación del lugar de impresión en 1792, bajo el título Enesidemo. Sobre los fundamentos de la filosofía elemental de Reinhold (v.). La ce­rrada crítica de las ideas filosóficas de Kant contenida en el texto, fue acogida con aten­ción; , el mismo Fichte declaró deberle un decisivo cambio de rumbo operado en su pensamiento. La discusión entablada entre Schulze y los jóvenes idealistas alcanzó tonos de áspera polémica en los comentarios de Hegel y Schelling a su Crítica de la filoso­fía teorética [Kritik der Theoretischen Philosophie, 1801], en la que aparecen reuni­dos todos sus criterios opuestos al idealismo dogmático.

Suprimida la Universidad de Helmstedt en 1810 pasó a Gotinga, donde contó entre sus primeros y más asiduos discípulos a Schopenhauer. Murió de adinamia, llorado por los colegas y estudiantes, que admiraban su rectitud moral y la ló­gica de su pensamiento.

M. Spagnol