Gómez Manrique

Nació en Amusco (Palen­cía) en 1412? y murió en Toledo en 1490?. Caballero y poeta castellano perteneciente a la nobleza más poderosa, intervino activa­mente en la política de Castilla. Figuró entre los enemigos de don Alvaro de Luna (1453), y fue partidario del infante don Alfonso y adversario de Enrique IV. Pos­teriormente desempeñó un importante papel en las negociaciones que precedieron el ma­trimonio de los Reyes Católicos. En la guerra de Sucesión iniciada tras la muerte de Enrique IV, consiguió con suma habili­dad ganar Toledo a la causa de doña Isabel. Nombrado gobernador de la ciudad, su buen gobierno dejó en ella un grato recuerdo. Como poeta cultivó los géneros áulicos pro­pios de la época; graciosas y ligeras resul­tan sus poesías eróticas y de circunstancias.

En las obras de mayor enjundia siguió las huellas de su tío, el marqués de Santillana, y de Juan de Mena. A la muerte del primero compuso un sonoro poema alegórico, el Planto de las Virtudes e Poesía; por otra parte, ejercitóse en la doctrina moral con la conclusión de las Coplas de los pecados mortales, empezadas por Mena. Al género didáctico y sentencioso pertenecen asimismo Regimiento de príncipes, obra dedicada a los Reyes Católicos, y los Consejos (v.), que tratan de la brevedad de los bienes terrenos, a través de un tono y de imágenes que anuncian las famosas Coplas (v.) de su sobrino Jorge Manrique (v.). Muy interesan­tes para la historia del teatro español son los ensayos dramáticos, particularmente la tierna y graciosa Representación del naci­miento de Nuestro Señor (v.) y las patéticas Lamentaciones fechas para Semana Santa, ambas obritas de acción extremadamente sencilla y singular encanto.

R. Lapesa