Godofredo de Monmouth

Nació (o edu­cado) en Monmouth, en Gales meridional, hacia 1100; murió en Llandaff, también en Ga­les meridional, alrededor de 1155. Las noti­cias de varias fuentes que poseemos sobre él quedan invalidadas por homonimias. Qui­zá de familia bretona, fue educado por un tío paterno, Uchtryd, archidiácono y des­pués obispo de Llandaff; marchó a Oxford y conoció allí al archidiácono Walter; en 1129 encontramos testimonios de entrambos en el acta de fundación del monasterio de Oseney, firmada por nuestro personaje con el nombre de «Gaufridus Arturus».

Su His­toria de los reyes de Bretaña (v.) forma época en la historia literaria europea, sien­do la fuente originaria de la literatura arturiana. Estaba todavía escribiendo esta obra cuando el obispo de Lincoln, Alejandro, le expresó el deseo de que tradujera al latín Los profecías de Merlín (v. Merlín), com­puestas separadamente y más tarde incor­poradas al libro VII de la Historio. Hacia 1140 marchó G. a Llandaff, llamado pro­bablemente por su tío, consagrado aquel año como obispo, y fue nombrado por su sabiduría archidiácono de una de las igle­sias de la ciudad. En los años 1147 y 1148 murieron, en el espacio de pocos meses, sus protectores: Roberto, conde de Gloucester, al que había dedicado su Historia; el obispo Alejandro y su tío Uchtryd. G. buscó otros patronos y a principios de 1149 dedicó el poemita latino Vida de Merlín (v. Merlín), que tiene cualidades estilísticas supe­riores a la Historia (por lo que se discute la atribución), al nuevo obispo de Lincoln, Roberto de Chesney, influyente en la corte de Esteban.

Consagrado obispo de St. Asaph el 24 de febrero de 1151-52, fue testigo del pacto de sucesión entre Esteban y Enri­que II (16 de noviembre de 1153). Habien­do muerto antes de entrar en el ejercicio de sus funciones, parece que nunca visitó su propia sede episcopal.

U. G. Bottalla