Giambattista Marino

Nació el 14 de octu­bre de 1569 en Nápoles, donde murió el 25 de marzo de 1625. De él recibe su nombre el estilo literario italiano del s. XVII (v. Mari­nismo). Cursó Humanidades y Derecho; pero a los veinte años inclinóse definitivamente a la literatura, lo cual le acarreó la ira pater­na. Pronto diole notoriedad la Canzone dei baci (incluida más tarde en La lira, v.). Aco­gido como secretario en la casa del príncipe Conca, inició su existencia de cortesano y trabajó en Adonis (v.). Encarcelado en dos ocasiones por disoluto y engañoso, huyó a Roma; allí le protegió el cardenal Aldobrandini, a quien siguió en 1605 a Rávena y en 1608 a Turín. En esta ciudad cantó las bodas de la princesa de Saboya (v. Epita­lamios) y compuso versos en honor del du­que Carlos Emanuel I, que le nombró caba­llero.

Afortunado en la célebre discusión con Murtola (v. La murtoleida), logró su­plantar a éste como poeta cortesano (1610). Sin embargo, cayó luego en desgracia de los duques. En abril de 1615, invitado por la reina María de Médicis, dirigióse a París. Encontró en Francia un mundo «admirable por sus extravagancias», y, por ello, muy adecuado a sus gustos y maneras. Publicó en Venecia La galería (v.), y en la capital francesa La zampona (v.). Trabajaba mien­tras tanto en La decollación de los inocen­tes (v.); finalmente, en diciembre de 1621, pudo ver iniciada la impresión de Adonis, que le costó dos años de asiduos cuidados. Vuelto en 1623 a Italia, fue objeto de los honores y exaltaciones propios del «poeta del siglo».

C. Jannaco