Georges Lenótre

Seudónimo de Théodore Gosselin, que nació cerca de Metz el 7 de oc­tubre de 1857, y murió en París el 7 de febrero de 1935. Inicialmente periodista, descubrió en sí mismo notables facultades teatrales, y empezó a dedicarse a la composición de dramas históricos, a veces solo, como en Les trois clorieuses y En musique, ambos de 1902, y en otras ocasiones en colaboración: con G. Martin escribió Colinette (1898; con H. Laveden Varennes; con H. Cain Les grognards, en 1921), etc. Sin embargo, ya desde siempre su labor original consistió en el descubrimiento en los archivos (departa­mentales, municipales, notariales o priva­dos) de detalles ignorados por las crónicas de los grandes acontecimientos, personajes nada o mal conocidos, amenos episodios de segundo orden y anécdotas picarescas, todo ello convertido en sabrosos y evocadores temas.

Los títulos de sus libros no permiten vislumbrar el género de sus investigacio­nes, excepto, quizá, en el caso, algo mati­zado de romanticismo, de Viejas cosas, vie­jos papeles, título de todo un conjunto de seis tomos (v. París revolucionario). Entre las otras obras cabe mencionar La captivité et la mort de Marie-Antoinette (1897), Gens de la vieille France (1918), Le roi Louis XVII et l’énigme du Temple (1920), La proscription des Girondins (1927), Georges Cadoudal (1929) y La compagnie de Jésus (1930). En cuanto a la labor histórica de Lenótre, admi­rador de Dumas padre y Sardou, fácilmente quedó influida con frecuencia por el gusto de lo dramático y lo pintoresco; a causa de ello nuestro autor es poco apreciado por los historiadores serios.

C. Falconi