George Meredith

Nació en Portsmouth el 12 de febrero de 1828, murió el 19 de mayo de 1909 en Box Hill, en Surrey. Hijo de un sastre, quedó huérfano de madre siendo niño; en 1842 fue enviado a estudiar a Alemania, en Neuwied. Permaneció allí hasta 1844, impregnándose de idealismo ro­mántico y familiarizándose con el estilo de Juan Pablo Richter. Vuelto a Inglaterra, se estableció en Londres, donde renunció a la abogacía para consagrarse a las letras. En 1849 se casó con Mary Ellen Nicolls, hija del famoso escritor Thomas Love Peacock, cuya ironía y concepción del humo­rismo ejercieron fuerte influencia en la for­mación de Meredith. La fuga de su mujer con otro hombre y la muerte de ella que, desilusio­nada de su aventura sentimental había buscado inútilmente el perdón del marido, provocaron en él profundo dolor y remor­dimiento, hasta el punto de que, en cierto modo, dejaron huella en toda su produc­ción posterior, determinando un interés especial en relación con la mujer y con el problema de su posición en el mundo mo­derno.

En el episodio matrimonial se ins­pirará también la serie de poesías tituladas Amor moderno (1862, v.). Mientras tanto, se había dado a conocer Meredith en el mundo lite­rario colaborando en periódicos y revistas, y con la publicación de colecciones de poe­sías, en 1851 y en 1856, y de dos caprichos narrativos (The Shaving of Shagpat, 1856, y Farina, 1857). Pero sólo con la novela La prueba de Ricardo Feverel (1859, v.), basada en parte en su experiencia auto­biográfica de marido abandonado, alcanzó Meredith su madurez artística. Siguió a ésta Evan Harrington (1861), en la que eran evocados personajes y ambientes de su adolescencia. En 1860 fue nombrado Meredith lector de la casa editorial Chapman and Hall. En 1861-62 vi­vió con Swinburne y Rossetti en Chelsea. En 1864 aparecía Emilia in England (título cambiado más tarde por Sandra Belloni, v.), y en septiembre de aquel mismo año se casaba de nuevo, felizmente, con Mary Vulliamy. Al año siguiente apareció Rhoda Fle­ming. En 1866 fue enviado a Italia por el Morning Post como corresponsal de guerra.

Fruto de esa experiencia fue la novela his­tórica de ambiente italiano Victoria (1866 v.). Vuelto a Inglaterra en 1868, se estableció Meredith en el campo, en Box Hill, donde permaneció hasta su muerte: de esta época son Las aventuras de Harry Richmond (1871, v.), La ca­rrera de Beauchamp (1875, v.), El egoísta (1879, v.), Los comediantes trágicos (1880, v.), Diana de Crossways (1885, v.), Uno de nues­tros conquistadores (1891, v.), Lord Ormont and his Aminta (1894). El estilo en éstas, como en todas las últimas novelas de Meredith, es extraordinariamente personal, complejo, imaginativo y frecuentemente oscuro; no poco debió influir en este estilo singular, que odiaba el lugar común, el sentimiento de inferioridad que afectaba a Meredith a causa de su origen humilde. Además de otros volú­menes de poesías (Poems and Lyrics ot the Joy of Eearth, 1883; Ballads and Poems of Tragic Life, 1887; A Reading of Earth, 1888; Odes in Contribution to the Song of French History, 1898; A Reading of Life, 1901), pu­blicó Meredith un original ensayo On the Idea of Comedy and the Uses of the Comic Spirit (1877), en el que expone sus ideas estéticas sobre el valor purificador de la risa para alcanzar la armonía del espíritu.

F. Mei