George Crabbe

Nació en Aldeburgh (Suffolk) el 24 de diciembre de 1754 y murió en Trorwbridge el 3 de febrero de 1832. Es autor de diversos poemas narrativos en «heroic couplets» que describen con vigoroso rea­lismo y piedad profunda la dura y triste existencia de los pescadores y campesinos ingleses.

Durante su juventud trabajó como ayudante de médico rural en Wickham Brok y Woodbridge, y procuró darse por cuenta propia una formación esencialmente lite­raria. Su primer ensayo de poesía fue Inebriety, composición aparecida con carácter anónimo en 1775.

Vuelto a su pueblo natal, conoció una época de cruel penuria; final­mente acudió a Burke, el cual le ayudó, con lo que pudo publicar el pequeño poema The Library. Luego se ordenó de sacerdote de la Iglesia anglicana, y junto con su mujer, Sarah Elmi, cuyo noviazgo había durado doce años, establecióse en Aldeburgh.

La mal reprimida hostilidad de sus fieles le in­dujo en 1782 a aceptar el cargo de cape­llán del duque de Rutland. De nuevo en la carrera parroquial, vivió años amargos en Muston y Parham, debido a la incompren­sión de los feligreses y las rivalidades con los metodistas.

En 1814, luego de haber per­dido a la esposa y cinco hijos, se establece en Trowbridge, de donde no se movería más que para breves estancias en Londres, enta­blando amistad con Walter Scott en 1822. Durante estos años, finalmente tranquilos, creció su reputación literaria y, con ella, mejoró también su situación económica.

En 1781 había logrado su primera notoriedad con La aldea (v.), poema escrito con inten­ciones polémicas y en respuesta al cuadro idílico y sentimental que diera Goldsmith del campo en La aldea abandonada (v.); pero la representación del mundo de los pobres ofrecida por C. en aquella obra no se aleja, a pesar de su crudo pesimismo y de sus tonos de protesta social, del lenguaje convencional de la escuela de Pope: nuestro autor ha sido llamado «un Pope con medias de lana».

Su tenebroso realismo se acentúa en El periódico [The Newspaper, 1785], en el que describe el mundo de los contraban­distas y de las mujerzuelas, y El registro parroquial [The Parish Register, 1807], obra en tres partes que, inspirándose en el ar­chivo de una parroquia, dividido en otras tantas secciones en las cuales se guardan, respectivamente, los documentos relativos al bautismo, el matrimonio y la muerte de los feligreses, evoca la mísera crónica de las vidas de éstos. Siguieron luego El burgo (v.), Cuentos en verso [Tales in Verses, 1812] y Cuentos de la alquería [Tales of the Hall, 1819].

F. Mei