Gabriel René Moreno

Polígrafo boli­viano nació en Santa Cruz de la Sierra en 1834 y murió en 1908. Residió muchos años en San­tiago de Chile, donde explicó Literatura en la Universidad y fue director de la Biblio­teca Nacional. Algunos críticos han atribuido injustamente a esta circunstancia lo que calificaban de desconocimiento de la realidad nacional boliviana en el autor y de sentido antipatriótico, pero con ello caen en el patrioterismo, pues señalar las lacras nacionales ha sido siempre un antídoto en manos de los más ilustres patriotas. No cabe duda que Moreno llega muy lejos en su crítica, ataca con suma dureza la significación y la obra de indios y mestizos en la estructura­ción nacional, y es tendencioso al estudiar la obra del criollo y de la colonia.

Sin embargo, la calidad de su prosa, sus dotes de investigación y su paciencia de recopi­lador hacen de él una figura señera en el campo de las letras bolivianas. Su obra más interesante se titula Los últimos días colo­niales en el Alto Perú (v.). Después de este interesante trabajo siguen en interés, en el conjunto de su producción: Las ma­tanzas de Yáñez y el Catálogo del archivo de moxos y chiquitos (1888), con una muy estimable Introducción. Cultiva la biogra­fía con amenidad y escribe las de Néstor Galindo (1868), Daniel Calvo (1870), José Ballivián (1894) y Nicomedes Antélo, estas dos últimas las mejores. Pero entre el resto de sus numerosas publicaciones debemos señalar algunas más: Introducción al estu­dio de los poetas bolivianos (1864), que nos muestra al crítico en silueta no desdeñable; Anales de la prensa boliviana (1886); Bolivia y Argentina (1901) y Bolivia y Perú (1905), verdaderos caudales bibliográficos con notas diversas; y La Real Audiencia de Charcas. Quizás Taine y Saint-Beuve in­fluyen poderosamente en el historiador y crítico, que más que un «resentido», como se le ha querido presentar, es un cirujano que llega con el bisturí, a veces, demasiado hondo.

J. Sapiña