Friedrich Wilhelm August Froebel

Nació en Oberweissbach (Turingia) el 21 de abril de 1782 y murió el 21 de junio de 1852 en Marienthal.

La concepción pedagógica y la ac­tividad educativa de Froebel aparecen vincula­das, más bien que a las innegables inspira­ciones románticas, a la corriente ideológica moderna, que juzga al niño como «espon­taneidad» y «centro» del proceso de la edu­cación.

Froebel pasó la infancia junto a su pa­dre, «grave y severo» pastor protestante, y a la poco benévola madrastra. Al cabo de una estancia de cinco años en casa de un tío, empezó a los quince a trabajar con un inspector forestal y dedicóse, como autodi­dacta y de manera desordenada, al cultivo de varias ciencias: Cartografía, Matemá­ticas, Botánica, Arquitectura, Contabilidad y Agrimensura.

Descubrió su vocación pe­dagógica relativamente tarde: al relacio­narse, en 1805 y en Francfort, con Gruner, quien dirigía una escuela según el método de Pestalozzi y que le ofreció una plaza de maestro. Estuvo más tarde en Yverdun; allí permaneció durante dos años con los tres muchachos de la familia Holzhausen, de los cuales era preceptor, y profundizó de manera crítica «in loco» en el sistema edu­cativo de Pestalozzi.

Su vocación específica de educador de la infancia adquirió aspec­tos precisos tras un breve paso por las uni­versidades de Gotinga (1811) y Berlín (1812) y al regreso de la campaña contra Napoleón (1814), cuando ciertas circunstancias fami­liares le llevaron a ocuparse en la educa­ción de cinco sobrinos.

Inspirándose en la Escuela Materna de Comenius, fundó en Keilhau el Instituto General Alemán de Educación (1816), que, sin embargo, decayó muy pronto. Trasladóse a varios lugares de Suiza y, tras unos cuantos intentos llevados a cabo en Wartensee, Willisam y Burgdorf, estableció en 1840 en Blankenburg el pri­mer «Kindergarten» alemán.

Después de otros fracasos y desengaños, frente a los cuales se vio sostenido por el afecto de dos mujeres (Guillermina Hoffmeister y Luisa Levin, con la que se casó tras la muerte de la primera, ocurrida en 1851), reconsti­tuyó su «Kindergarten» en el castillo de Marienthal, puesto a su disposición por el duque de Sajonia.

Allí moría Froebel a los setenta años. El gran pedagogo presentó sistemá­ticamente su ideología en la obra funda­mental La educación del hombre (v.). En otros textos de menor importancia (cabe recordar Canciones y conversaciones ma­ternas, 1843) aparece desarrollado preferentemente su método, basado en el juego, considerado como la actividad espontánea con la que el niño expresa su personalidad.

P. Braido