Friedrich Bodenstedt

Nació en Peine el 22de abril de 1819 y murió en Wiesbaden el 18 del mismo mes de 1892. Ya desde joven manifestó inclinación a las lenguas extran­jeras y realizó estudios filológicos e histó­ricos en las universidades de Gotinga, Mu­nich y Berlín.

A los veintidós años hizo un primer viaje a Rusia, donde conoció a Lermontov; luego fue preceptor durante dos años en Moscú, y entabló contacto con la nobleza rusa. A fin de estudiar costumbres y cantos populares viajó por el Cáucaso, detúvose más de un año en Tiflis y apren­dió el tártaro, el georgiano, el persa y el armenio.

En esta última ciudad fue discí­pulo de un iranio, Mirza Schaffy, y a él atribuyó la paternidad de sus poesías, que como traducciones del persa publicó seis años después de haber regresado a Alema­nia (v. El cancionero de Mirza Schaffy). Vuelto a su país a través de Turquía e Ita­lia, publicó un libro sobre el Cáucaso. Una vez casado, realizó un nuevo viaje a la península itálica.

Al mismo tiempo, conti­nuó su actividad literaria de lírico, narra­dor, ensayista y traductor, estimado y apre­ciado por los espíritus más ilustres de la época y protegido por el rey Maximiliano de Baviera; finalmente, fue nombrado pro­fesor de lenguas y literaturas eslavas de la Universidad de Munich.

Dedicóse también mucho a las letras inglesas, y fundó una célebre sociedad shakesperiana. El duque de Meiningen le nombró intendente de su teatro y otorgóle un título nobiliario; sin embargo, Bodenstedt, ya cansado, se retiró a Wies­baden, y allí pasó los últimos catorce años de su vida, con la sola interrupción de un viaje a los Estados Unidos llevado a cabo para situar a su único hijo, que había emigrado a este país.

Su vasta y multiforme obra tiene más valor para la historia de la cultura y de las relaciones con el mundo eslavo que respecto de la poesía, y ello aun cuando su mayor fama se halle vinculada a las composiciones líricas y a las traduc­ciones de Puschkin, Lermontov y Turgenev.

V. M. Villa