Francisco Gomes de Amorim

Nació en Averómar, en el Miño portugués, el 13 de agosto de 1827; murió en Lisboa el 4 de no­viembre de 1891. Hijo de modestos traba­jadores, emigró en 1837, siguiendo a su her­mano mayor, al Brasil, a Alenquer, junto al lago Caramuro, donde tuvo ocasión de leer el poema Camoens (v.), de Almeida Garrett, y de entusiasmarse con él. Escribió por tal razón una ingenua carta al poeta, quien le respondió incitándolo a continuar por el camino de los estudios y de la poe­sía.

Animado con este apoyo, el joven poeta de diecinueve años se decidió a regresar a su patria (1846). Ya en ella, con la protec­ción de Garrett, pudo dedicarse al estudio y en 1848 publicar en los periódicos Pa­triota y Revoluçao de Setembro algunas composiciones líricas, entre las cuales Gari­baldi, A queda da Hungría y Liberdade, que fueron bien acogidas por la crítica. Miem­bro de la Academia Real das Ciencias a partir de 1858, comenzó a publicar en 1866 la edición completa de sus obras que com­prende los dos volúmenes de Versos, Can­tos matutinos (v.), cuya primera edición en dos volúmenes había aparecido ya en 1858, y Efémeros. Publicó, además, varias obras teatrales: Os incógnitos do mundo, Os herdeiros do milionàrio ou o testamento singular, Odio> de raca, Chigi, A prohibiçáo, Figados de tigre, A abnegaçao, A viuva, A leijoes sociais, O casamento e mortalha no céu se talha, O cedro vermelho, D. San­cho II y O corsario. Dejó, además, un vo­lumen de cuentos y novelas: Os selvagens, O remorso vivo, Multa parra e poca uva, O tenente Santelmo y A fiandeira.

Com­puso también un comentario a Os Lusiadas de Camoens y otras obras críticas; pero su nombre ha quedado vinculado a los tres volúmenes de As memorias de Garrett (1881- 84), en los que G. de A. recoge amorosa­mente todo el material que le fue posible encontrar sobre la vida y la obra del gran poeta portugués que había sido su pro­tector.

L. Panarese