Francisco Gavidia

Poeta y ensayista salvadoreño nació en San Miguel en 1863, murió en 1955. Por error, se consigna en el estu­dio de sus Poesías (v.) que murió  en 1928. Los estudios clásicos, el periodismo y la po­lítica llenaron su vida, pero tuvo tiempo de escribir versos, dramas y ensayos de diversa índole. Se formó en su país, pero viajó por Europa y América del Norte y del Sur.

Se enamoró de los parnasianos, tradujo a los románticos franceses (Víctor Hugo, Lamar­tine) y tuvo la gloria — esto es lo más im­portante de su vida literaria — de iniciar a Rubén Darío, según confesión del maestro de la poesía moderna, en el conocimiento de los parnasianos y los simbolistas franceses, lo que había de cuajar después en la revo­lución modernista, con todas sus consecuen­cias y secuelas literarias. Sin embargo, G. es todavía, y más que nada, un romántico que enseña a Rubén Darío a manejar el hexá­metro griego y el alejandrino francés en lengua castellana.

Es el campeón del parla­mentarismo en su país, funda periódicos en diversas repúblicas centroamericanas y pu­blica La primera forma de gobierno en Cen­tro américa; intenta la creación de un idio­ma universal, tiene pretensiones filosóficas (Pensamientos), se le corona como «meritísimo» en 1933 con gran solemnidad, preside la Academia Salvadoreña de la Lengua, se ocupa de música y de historia, escribe un interesante Estudio sobre la personalidad de Juan Montalvo y logra estrenar con éxito algunos dramas. Sin embargo, no podemos olvidar que su recuerdo va íntimamente asociado a la personalidad literaria y al nombre de Rubén Darío, aunque otros valo­res suyos formen naturalmente parte im­portante de la historia de las letras en El Salvador.

J. Sapiña