Francis Galton

Nació en Duddeston (Warwickshire) el 16 de febrero de 1822, murió en Haslemere el 17 de enero de 1911. Estudió Medicina en el hospital de Birmingham, en Londres y en Cambridge. Terminados los estudios en 1844, emprendió — como su pri­mo el gran Charles Darwin, y también como muchos estudiosos ingleses de la época — una larga serie de viajes: en 1845-46 estuvo en Sudáfrica; en 1850 exploró el Damaraland en el sudoeste africano; fruto de tales andanzas fueron dos libros: Explorer in Tro­pical South Africa (1853) y Arte de viajar (Art of Travel, 1855). En 1860 emprende nuevo viaje, esta vez a España.

Sólo a par­tir de 1860 se dedica íntegramente a la in­vestigación científica, primero a la Meteo­rología, y en 1863 publica Meteorographica, notable obra en la que se contiene la pri­mera exposición de una teoría de los anti­ciclones (él es el inventor de este vocablo) y en la que se hace también por primera vez un uso sistemático de mapas meteorológicos. Inspirado por la reciente publica­ción del Origen de las especies (v.), de Darwin, se dedicó a continuación a la antro­pología, teoría de la herencia y estadística demográfica, escribiendo sobre tales temas muchos libros, de los cuales los más nota­bles son Hereditary Genius (1869) y La he­rencia natural (v.) de 1889. Mientras su con­tribución a la teoría de la herencia (leyes de la regresión filial y de la herencia an­cestral), que gozaron de mucha popularidad en su tiempo, ha sido modernamente superada por el desarrollo de la genética mendeliana-weismaniana, sus estudios de esta­dística, por el contrario, dedicados sobre todo a la investigación de las correlaciones de los caracteres cuantitativos, conservan todavía un cierto valor.

Siempre en el cam­po de la antropología, son también dignos de nota sus estudios sobre las huellas digi­tales, hechos a finales de siglo. En los últi­mos años de su vida se preocupó mucho por los problemas de eugenesia, en conexión con sus puntos de vista sociales, esencialmente maltusiano-conservadores. A este problema dedicó muchos escritos, entre los que resalta Essays in Eugenics (1909); antes de morir dejó establecido en su testamento un legado para la fundación en Londres de un Insti­tuto destinado al estudio de la eugenesia.

G. Preti