Francesco Lomonaco

Nació el 22 de no­viembre de 1772 en Montalbano Jonico y murió suicida el 1.° de septiembre de 1810 en Pa­vía. Estudió en Nápoles; relacionado con algunos racionalistas, viose influido por sus ideas, y tendió, en filosofía, al sensualismo de Condillac. Durante la insurrección na­politana de 1799 fue uno de los principales partidarios de la república; dirigió un pe­riódico jacobino y tradujo De los derechos y deberes del ciudadano (v.) de Mably. Caído el régimen republicano, refugióse en París, donde escribió la famosa Relación al ciudadano Camot (v.), y luego en Gine­bra y Milán. En esta última ciudad, donde ejerció de médico militar, tuvo ocasión de conocer a Foscolo; allí también se relacionó posteriormente con Manzoni, y publicó sus mejores textos, entre ellos la citada Rela­ción (1800).

La anticipación de la unidad italiana que algunos han querido ver en esta obra parece ser más bien un recuerdo de la pasada grandeza romana que un verda­dero sentimiento de la nueva nacionalidad. Lo mismo cabe afirmar de sus libros Vidas de excelentes italianos (1802, v.) y Vite dei più famosi capitani d Italia (1804-05). En el culto que junto con otros coterráneos tri­butó a Vico se advierte el descubrimiento del filósofo napolitano por el Romanticismo, siquiera tal figura resulte en Lomonaco, según Cro­ce, algo jacobina y anticlerical. Nombrado en 1805 profesor de Geografía e Historia de la escuela militar de Pavía, pronunció un Discorso inaugurale que despertó sospechas en las altas esferas; y así, los Discorsos let­terari e filosofici que publicó en 1809 fueron objeto de ataques y prohibiciones. Ello, uni­do a una larga serie de polémicas y rencores que fueron creándose en tomo suyo, llevó a Lomonaco a una crisis y finalmente al suicidio.

R. Fabietti