Francesco Algarotti

Nacido en Venecia el 11 de diciembre de 1712, m. en Pisa el 3 de mayo de 1764. Erudito, crítico, poeta, hombre de mundo y cortesano, con pre­ponderantes aptitudes de «ensayista» y con una versátil variedad de aficiones cultu­rales y literarias ágilmente basada en una formación científico – positivista, este autor es uno de los más brillantes exponentes del cosmopolitismo cultural italiano del si­glo XVIII. Brillante es también su biogra­fía.

Nacido de familia de comerciantes, Algarotti estudió primeramente en Roma, y a conti­nuación en Bolonia, en la escuela de Eus­tachio Manfredi y F. M. Zanotti, quienes lo tuvieron en gran estima y publicaron dos memorias de materia astronómica del joven discípulo en las Atti dell’istituto bolognese.

.Terminados los estudios en Bo­lonia, Algarotti se trasladó a Florencia, para per­feccionar su educación lingüístico-literaria, y después a Roma. En 1735 lo encontra­mos en Francia, donde entra en relación con numerosas personalidades del mundo cultural francés, sobre todo con Voltaire con quien mantendrá una asidua corres­pondencia), e, inspirándose en el ejemplo de Fontenelle, publica el Newtonismo para las damas (1735, v.); la obra, escrita con propósito divulgador, alcanzó amplio eco.

De Francia se trasladó a Londres, de allí a Italia (1737), para atender a la edición italiana del Newtonianismo per le dame, aparecida con el título de Dialoghi sopra l’ottica newtoniana, y después a Londres de nuevo; en 1738-39, en compañía y por invitación de lord Baltimore, visita Petersburgo, y de allí marcha a Prusia, donde conoce al entonces príncipe real Federico, que le toma gran estimación y será pode­roso amigo y protector suyo hasta la muer­te.

Algarotti narró las experiencias e impresiones de tal viaje en sus Lettere sulla Russia titulo original): Viajes por Rusia (v.), dedicadas a lord Hervey y a Scipione Maffei En 1740, y por invitación explícita, asiste a la coronación en Kónisberg de Fe­derico 33, quien le nombra conde y cham­belán y en cuya corte permanece, excepto el paréntesis de un bienio (1743-44) en la 2orre de Augusto III, rey de Sajonia, hasta 1753, cuando su maltrecha salud y la du­reza del clima alemán le inducen a volver a Italia.

Pasó los últimos años en Venecia 1753-56 >, en Bolonia (1756-62), donde fun­da la Academia de los «Indómitos», y, por último, en Pisa, atendiendo a la recopila­ción de sus propios escritos, que se dio a la imprenta un año después de su muer­te. Algarotti está enterrado en el camposanto de Pisa, donde Federico II le mandó erigir, a sus expensas, un monumento funerario. Entre sus obras destacan los Ensayos sobre la pintura (v.), Ensayos sobre la arquitec­tura (v.) y Ensayos sobre el teatro musi­cal (v.).

D. Mattalia