France Preshéren

Nació el 3 de diciem­bre de 1800 en Vrba, murió el 8 de febrero de 1849 en Kranj; es reconocido de un modo universal como el más importante poeta es­loveno y como una de las más puras voces poéticas eslavas de su tiempo. Pertenecía a una modesta familia campesina, cuyo nombre había sido ya realzado, en siglos anteriores, por hombres de cultura, por ecle­siásticos y militares. A los siete años mar­chó a estudiar junto a su tío Joza Preshéren, pá­rroco en Kopanje. Asistió después a la es­cuela de Ribnica, y desde 1813 a 1821 al instituto y al primer bienio de Filosofía en Liubliana. Habiéndose trasladado a Viena, hizo también un año de Filosofía y los cursos completos de Jurisprudencia, licen­ciándose el 27 de marzo de 1828; mientras tanto, hacía de preceptor en casas de fami­lias nobles.

A su regreso de Viena, practicó de abogado en Liubliana, y dos años des­pués se sometió al examen de Estado para figurar en el Colegio Judicial de Klagenfurt; pero admitido con un número mínimo de votos, no pudo lograr un empleo. Aparte de su escasa preparación jurídica, trabaja­ban en contra suya sus ideas liberales que no se había molestado en ocultar entre la juventud estudiantil de Viena. Obligado a admitir un modesto y secundario cargo en casa del abogado Chrobat en Liubliana, Preshéren realizó, por otra parte, en aquellos años, enormes progresos en el trabajo literario. En 1833 tuvo lugar el episodio decisivo de su vida sentimental: conoció en la catedral de Liubliana a la joven Julija Primiceva. Fue un amor desdichado, puesto que la Pri­miceva se encontraba ya prometida y se casó poco después con un noble austríaco, pero esta ¿olorosa experiencia tuvo para la poesía de Preshéren una importancia fundamen­tal y fue la fuente de su mejor inspiración. En 1834 apareció la célebre Guirnalda de sonetos (v.). Otros amores desdichados (tuvo especial trascendencia en su obra el que sintió por Jerica Podbojeva) se insertaron en la vida de Preshéren.

A partir de 1837 convivió con Ana Jevlosek quien le dio tres hijos (reconocidos por él en su lecho de muer­te), pero que nunca participó en la vida íntima y espiritual del poeta. En 1836 se publicó una de sus obras maestras, El bautismo sobre el Save (v.), y en 1846 la reco­pilación de las Poesías (v.). Tres años antes de morir, cuando su nombre se había hecho ya célebre gracias a su actividad literaria y a su lucha por la lengua y la cultura nacionales, obtuvo Preshéren al fin su deseado puesto de abogado.

R. Picchio