Fernán Pérez de Oliva

Humanista español. Nació en Córdoba hacia 1494 y murió en 1531. Hijo de una noble familia, recibió una buena formación en las universidades de Salamanca, Alcalá y París, y después estu­dió tres años en Roma, pensionado por León X, como él mismo nos cuenta en el Razonamiento que hizo en Salamanca con motivo de sus ejercicios de oposición a la cátedra de Filosofía moral. Llegó a rector de esta última universidad. Escribió una tragedia, La venganza de Agamenón (v.), arreglo de la Electra de Sófocles; la Hécuba triste, imitación de Eurípides, y la Comedia de Anfitrión, arreglo del Anfitrión de Plauto. Se trata de tres adaptaciones poco felices.

Su afición a las ciencias naturales le llevó a escribir el Razonamiento sobre la navega­ción del Guadalquivir y un Tratado sobre la piedra imán en el que vislumbra la posibilidad del teléfono. Como poeta com­puso algunas piezas, entre las que sobresale la Lamentación al saqueo de Roma (1527), que el autor pone en boca del papa Cle­mente VII, y que es una imitación de las coplas de Manrique. Sus obras más impor­tantes son las de carácter moral o pedagó­gico, como el Diálogo entre el cardenal Juan Martínez Silíceo, la Aritmética y la Fama, el Discurso de las potencias del alma, tomado de Aristóteles, y el Diálogo de la dignidad del hombre (v.) que es su produc­ción más importante, traducida al italiano y al francés.