Nació en Versalles el 19 de noviembre de 1805 y murió en La Chesnaye, cerca de Guilli (Indre), el 7 de diciembre de 1894. Luego de haber pasado los primeros años de su vida en Pisa (su padre era cónsul en Liorna), frecuentó el liceo Henri IV y se matriculó después en la Facultad de Derecho. En 1825 inició en el consulado de Lisboa la actividad diplomática que, a través de varias sedes (Túnez, Alejandría, Bélgica, Málaga, Barcelona, Madrid) había de llevarle, al cabo de casi veinticinco años, a Roma, como ministro plenipotenciario enviado en 1849 para la solución del litigio entre el general Oudinot y la nueva República romana. Lesseps consiguió llevar adelante las negociaciones; sin embargo, cuando, en París, la Asamblea Legislativa, que había sustituido a la Nacional, modificó su política y ordenó al general la reanudación de las hostilidades, el diplomático protestó enérgicamente, y, a causa de ello, fue llamado a la patria (29 de mayo de 1849).
Denunciado por su actitud al Consejo de Estado (9 de junio), se defendió en la memoria Ma mission á Roma, mai de 1849 y en la Réponse au Ministére et au Conseil d’État. Retirado temporalmente a La Chesnaye, reanudó un estudio sobre la excavación de un canal en el istmo de Suez, ya iniciado en 1832 en ocasión de su primer viaje a Egipto. En 1854, nombrado virrey de tal país el príncipe Mohammed Said, amigo de Lesseps, dirigióse éste al territorio egipcio, y el 30 de noviembre del mismo año obtuvo la autorización necesaria para el establecimiento de una compañía encargada de la realización del proyecto, expuesto luego en el texto Percement de l’Istme de Suez (1856) y, en muchos aspectos, parecido al del ingeniero Luigi Negrelli. En la consecución de su objetivo Lesseps unió la diplomacia a la técnica; y así, a pesar de la oposición inglesa y de varias adversidades, logró llevarlo a cabo: el 17 de noviembre de 1869 un cortejo de naves presidido por la emperatriz Eugenia, inauguró el canal, y alcanzó el mar Rojo el día 20. La obra en cuestión, empero, proporcionó todavía a su autor algunos contratiempos de tipo comercial, y Lesseps hubo de seguir luchando.
Alcanzada la estabilidad financiera, dedicóse a otros proyectos, entre ellos el del canal de Panamá, para cuya realización obtuvo de Colombia el correspondiente permiso (18 de mayo de 1878). Sin embargo, las especulaciones de la compañía creada para tal fin llegaron a la quiebra y al fraude, en el que se vio envuelto no solamente Lesseps, sino también su hijo Carlos. Además de los textos citados dejó los Souvenirs de quarante ans (1897).
P. Raimondi

