Felip de Malla

Escritor y orador sa­grado catalán. Nació a fines del siglo XIV, murió en Barcelona hacia 1431. Estudió y enseñó en la Universidad de París; político de im­portancia en las cortes de Martín I, Fer­nando I y Alfonso IV, intervino como dipu­tado en los parlamentos de Tortosa y Alcañiz, preparatorios del Compromiso de Caspe. Embajador del rey Femando en Inglaterra, fue recibido en Windsor con solemnidad y respeto. Representante de la corona de Ara­gón en el concilio de Constanza, que dio fin al cisma (1418), sus intervenciones fue­ron notables por su elocuencia. Perdido el favor real — que parece haber recobrado ya en 1422 — se retiró en la casa del Arce­diano de Barcelona, y fue canónigo de la seo y rector de Santa María del Pino.

En 1427 predicaba con motivo del terremoto que sacudió la capital catalana; murió re­pentinamente mientras pronunciaba el elo­gio fúnebre de la reina Violante. Su obra más importante es el Memorial del peca­dor remut (v. Memorial del pecador redi­mido), tratado en el que se contempla la muerte y pasión de Jesucristo; la obra es tan retórica y musical en su forma que más parece un conjunto de piezas oratorias. Su contenido se nutre de elementos clásicos e italianos, Dante por ejemplo. M. nos da una idea justa del habla erudita de la época, mientras que Sant Vicenç Ferrer refleja el aspecto popular de la misma lengua.