Escritor y orador sagrado catalán. Nació a fines del siglo XIV, murió en Barcelona hacia 1431. Estudió y enseñó en la Universidad de París; político de importancia en las cortes de Martín I, Fernando I y Alfonso IV, intervino como diputado en los parlamentos de Tortosa y Alcañiz, preparatorios del Compromiso de Caspe. Embajador del rey Femando en Inglaterra, fue recibido en Windsor con solemnidad y respeto. Representante de la corona de Aragón en el concilio de Constanza, que dio fin al cisma (1418), sus intervenciones fueron notables por su elocuencia. Perdido el favor real — que parece haber recobrado ya en 1422 — se retiró en la casa del Arcediano de Barcelona, y fue canónigo de la seo y rector de Santa María del Pino.
En 1427 predicaba con motivo del terremoto que sacudió la capital catalana; murió repentinamente mientras pronunciaba el elogio fúnebre de la reina Violante. Su obra más importante es el Memorial del pecador remut (v. Memorial del pecador redimido), tratado en el que se contempla la muerte y pasión de Jesucristo; la obra es tan retórica y musical en su forma que más parece un conjunto de piezas oratorias. Su contenido se nutre de elementos clásicos e italianos, Dante por ejemplo. M. nos da una idea justa del habla erudita de la época, mientras que Sant Vicenç Ferrer refleja el aspecto popular de la misma lengua.

