Ezequiel Martínez Estrada

Poeta y ensayista argentino; n, en San José de la Esquina (Santa Fe) en 1895. Profesor en la Universidad de la Plata (1924-1946), en la Universidad Nacional del Sud, Bahía Blanca (1956) y en la Universidad Nacional Autó­noma de México (1959). Se encuentran tra­bajos suyos en diversos periódicos y revis­tas, principalmente de su país (La vida lite­raria, Nosotros, La Nación, La Prensa, Alfa, etcétera) y de México (Cuadernos Ameri­canos y México en la Cultura). Ha cultivado la poesía, el cuento, el teatro y el ensayo. Son sus características esenciales la brillan­tez en el estilo y en el tema, y el pesimismo en el temperamento y en el análisis crítico. Dice A. Imbert que «su reputación es de ensayista, aunque su talento sea de poeta». Alfredo A. Roggiano señala, sin embargo, que «su abandono de la poesía a edad en que todavía se pueden dar valiosos frutos líricos y algunas confesiones dispersas en sus versos nos hacen suponer que Martínez Estrada tiene conciencia de la falta de un don poé­tico nativo».

Sus narraciones breves, sin dejar de tener interés y dimensión humana, no son lo mejor de su producción litera­ria: La inundación (1943), Marta Riquelme (1956), Examen sin conciencia (1956). Su poesía, abierta a todas las influencias y a todas las técnicas, no capta plenamente la musicalidad del modernismo, ni se pierde por los laberintos de lo abstracto, en un valioso intento de conservar una dignidad clásica en la que quepa su aspiración lírica: Oro y piedra es un libro de versos de 1918; Nefelibal (1922) obtuvo el tercer premio nacional de Literatura; Argentina (1927) el primer premio municipal de Poesía, y Hu­moresca (1929) el premio nacional de Lite­ratura. Otro libro suyo de poesía es Moti­vos del cielo (1924), y en verso está una de sus obras de teatro: Títeres de pies lige­ros (1924). Su teatro, con pretensiones su­rrealistas, está un tanto falseado: Lo que no vemos morir (1941) y Sombras (1941), publicados con Cazadores en 1947 bajo el título Tres dramas.

Lo esencial de su per­sonalidad está en el ensayo, y entre sus ensayos en Radiografía de la pampa (1933), profunda y pesimista visión de la realidad nacional argentina. Otros ensayos suyos son: La cabeza de Goliat: microscopía de Bue­nos Aires (1940), Sarmiento (1946), Nietzche (1947), Muerte y transfiguración del Martín Fierro (1948), El hermano Quiroga (1957) y Análisis funcional de la cultura (1960), premio continental de ensayo (Cuba), etcétera. Martínez Estrada es una de las figuras más relevantes de la literatura hispanoamerica­na actual.

J. Sapiña