Ernst Mach

Nació en Turas (Moravia) el 18 de febrero de 1838 y murió en Haar (cerca de Munich) el 9 del mismo mes de 1916. Terminados los estudios de física y matemá­ticas en Viena, fue llamado como profesor de esta última materia a Gratz (1864-67); luego pasó a la importante cátedra de física de la Universidad de Praga, donde enseñó de 1867 a 1895. Allí publicó las primeras obras, que, junto a Avenarius (v.), pero con mayor importancia dentro de la cultura científica contemporánea, le valieron la fama de creador de una nueva tendencia filosófica, el «empirocriticismo». A este pe­ríodo corresponden Leitfaden der Physik (Praga, 1881, en colaboración), Beiträge zur Analysis der Empfindungen (Jena, 1886), estudios preparatorios de lo que habría de ser considerado su principal texto filosófico, y, sobre todo, la importante obra La mecá­nica en su desarrollo histórico-crítico (v.), donde el nuevo punto de vista empiro- crítico aparece aplicado con gran competen­cia y conocimiento de los fundamentos de la ciencia física.

En la lucha surgida entre la clase dominante alemana y el elemento checo, Mach se alineó resueltamente junto a la primera, e incluso durante su rectorado (1879-80) se opuso francamente a la intro­ducción de la lengua checa en la enseñanza dada en la Universidad de Praga. A causa de su fama científica y de sus méritos en favor del país y del gobierno, fue llamado en 1895 a la cátedra de filosofía científica de la Universidad de Viena, y en 1901 (año en el cual abandonó la actividad docente) in­gresó en la Cámara de Pares del imperio de los Habsburgo. En la capital vienesa prosiguió su labor científica, y creó una escuela aún más numerosa y animada que la de Praga. Publicó entonces obras muy divulgadas, como Populärwissenschaftliche Vorlesungen (Leipzig, 1896), y, más tarde (1905), Conocimiento y error (v.). Ofrecen asimismo gran importancia científica Los principios de la termología (v.) y la obra maestra filosófica Análisis de las sensa­ciones (v.).

G. Preti