Ernesto Sabato

Ensayista y novelista argentino nació en Rojas, prov. de Buenos Aires, en 1911. Cursó estudios superiores de Ciencias en la Universidad de La Plata, los amplió en París, donde trabajó con Irene Joliot-Curie (1938), y en Massachussetts, Estados Unidos (1939). El ingeniero y pro­fesor Sabato explicó Física en la Universidad de La Plata, sufrió la persecución de las dictaduras, como todos los hombres libera­les de su país, dirigió Mundo Argentino (1955), ha sido funcionario de la UNESCO y director de Relaciones Culturales (1958); ha sido y aún es colaborador de diversos periódicos y revistas de Argentina y de otros países hispanoamericanos y europeos. Su primer libro, Uno y el Universo (1945), obtuvo el Premio Municipal de producción filosófica y científica en 1946.

Otros ensayos suyos de interés literario son: Hombres y engranajes: reflexiones sobre el dinero, la razón y el derrumbe de nuestro tiempo (1951) y Heterodoxia (1953). Interés princi­palmente político y polémico tienen trabajos como: El caso Sábato: torturas y libertad de prensa; carta abierta al general Aramburu (1956) y El otro rostro del peronismo: carta abierta a Mario Amadeo (1956). Sin em­bargo, ni los escritos políticos de Sabato, ni tam­poco los estudios y ensayos del hombre de ciencia motivarían su presencia en esta Enciclopedia. Es su personalidad de novelista, pese a lo escaso de su producción, la que nos mueve a hablar de él aquí. Publicó en 1948 la novela titulada El Túnel, que obtuvo en poco tiempo varias ediciones, fue traducida a diversos idiomas y llevada al cine.

La narración tiene indudable origina­lidad y valores psicológicos relevantes: la confesión de Castel, que ha cometido un crimen, enfrenta al hombre de hoy con una sociedad desquiciada y resalta los contras­tes con pincel agudo y lleno de color. El estilo está en consonancia con el tema, dentro de un desequilibrado equilibrio. En 1962, el novelista ha dado a la luz otra narración: Sobre tumbas y héroes. Sabato, es­critor y hombre de ciencia en plena ma­durez, es uno de los más positivos valores de la intelectualidad argentina de hoy. J. Sapiña